Una cena con el A las diez de la mañana la alarma sonaba por toda la habitación, hoy era el gran día en dónde la amiga de su madre vendría a cenar con su hijo. No tenía muchos ánimo, pero su madre valía oro para el, así que la ayudaría en esto. Realmente no sabía que hacer al principio del día, pues aquellas personas llegarían a las seis de la tarde. Seguramente a su madre se le ocurriría cocinar algo para la cena, quizás podría ayudarla en eso. Se levantó con pereza de su cama para poder tomar una ducha, lo mejor sería hacer eso primero. La cálida agua recorría todo su cuerpo, le gustaba mucho tomar duchas, no como a Kai, pues el chico se bañaba cuando quería. Siempre recordara cuando dormían juntos y Kai escapaba de su madre para no tomar la ducha. Sus pensamientos se congelaron, se

