Un mal entendido La cena estaba terminando, los invitados ya se iban a marchar y Josh aún no lograba la tranquilidad en su interior. No creía que Kai fuera a contarle a alguien, pero tampoco era una opción que podía descartar. - fue un gusto verte querida, hablamos luego, cuidense - sonrió Rin para marcharse. - nos vemos mañana Josh - susurro Dylan. - si es necesario me cambiare de casa para no verte - respondió amargado. La puerta se cerró y como por arte de magia todo el oxígeno que no tenía volvió a su cuerpo. Camino en dirección al comedor para poder limpiar un poco el lugar, pues quedaban aún platos y un poco de comida. - muchas gracias por ser tan amable, fue lindo de tu parte - comento su madre. - no debes de agradecer, no fue nada - sonrió. - mañana debo ir a una junta, as

