Narra Damián Marisela me contó todo lo que vivió en ese lugar, y del cómo esa mujer se la llevó de la plaza comercial, incluso que pretendía quedarse con nuestro bebé al nacer y deshacerse de mi mujer. Es increíble que se haya escapado de prisión, una donde se supone que es un lugar con máxima seguridad. Así que, con el tiempo, se descubrió que alguien desde adentro la ayudó con el dichoso motín. Sin embargo, eso ya está resuelto. Ahora esa mujer junto con Mercedes, están un hospital psiquiátrico, donde sé que jamás saldrán. Entro a la habitación de Marisela y veo que se encuentra descansando, me acerco a su cama y me recuesto a su lado mirando lo hermosa que es. —¿Qué tanto me miras? —Vaya, me he equivocado. —Pensé que dormías, amor. —Digo un poco apenado y ella abre sus hermosos oj

