Cap 6. ¿Celos?

907 Palabras
-Si ella murió cuando tenía dos años- hablo mientras sus ojos se tornaron vidriosos, apunto de llorar. -No Llores, no quiero tener que cambiar las sábanas de nuevo. Ella seco sus lágrimas rápidamente y se levantó. Dejándome verla con mi camisa, es verdad ella no está usando ropa interior, no suficientes duchas por hoy. -Si vamos a comprar- no quiero tener que bañarme en todo momento. -¿Enserio? Muchas gracias, ¿Pero con que saldré? -Creo que tengo algo.. Saque del armario un hermoso vestido gris de algodón, que conforme a su altura le llegaría hasta la parte superior de las rodillas. -Ten colocatelo, es algo ajustado, creo que es tu talla. -No soy tan alta como esas chicas... -No son de ellas es de...mi madre- Ella me miro algo confundida, se giró y quito su camisa, dejando al descubierto su hermoso trasero, ¡j***r! Me caliento como si nunca hubiera visto uno. Se colocó el vestido cubriendo su cuerpo. -Listo-dijo dándose la vuelta. Por dios está vez necesitaré 5 o más duchas. Le quedaba demasiado ajustado marcando todo su cuerpo, sus pechos, aun sin sostén, se mantenían erguidos y deliciosos. -Bien, no te queda mal. -Gracias... -Ten pontelos, combinan con el vestido, son la misma talla que tus zapatos-le entregue unos tacones negros que se encontraban dentro de una caja, esos eran los tacones de mi secretaria, que un día debido a que estaba lloviendo, se los quitó y le ofrecí unos zapatos cómodos para que se fuera, pues era lo menos que podía hacer después de haberla llamado para realizar algunas estadísticas de último momento. -Ahora me toca cambiarme a mi, si quieres puedes presenciar el espectáculo. -No, gracias- se dirigió a paso rápido hacia el baño. Me puse unos jeans, acompañados de una camiseta blanca y una chaqueta de cuero, y finalmente mis vans, algo de perfume, joyería y listo. -TERMINE- salió y bajamos por las escaleras, le tome de la mano antes que se le ocurriera salir corriendo. -Tranquilo no me voy a ir. -Nadie me lo garantiza- Salimos de la casa y nos dirigimos a mi carro, le abrí la puerta y acto seguido me subí yo. Ella miraba por la ventana, y una leve sonrisa se marcó en su rostro, mientras que yo intentaba pensar en otra cosa que no fuera ella, pues no llevaba ropa interior, la fantasía de todo hombre y yo no era la excepción. Segunda división -Llegamos- Ella sólo asintió. Salió del auto y empezó a buscar un cajero automatico con su mirada. -Lo encontré- dijo con entusiasmo- ahora vuelvo. Te acompaño- Nos dirigimos al cajero. Y mire cómo los hombres pasaban y era como si la quisieran desnudar con la miraba y no faltaban las mujeres que la miraban con envidia. En qué momento se me ocurrió ponerle ese vestido, me hierve la sangre ver como los otros hombres la miran. -Creo que tendré que buscar otro cajero este está averiado. -Olvidalo vamos a casa. -Pero... -Ya te compraré ropa. ¡Entra al carro!- dije demandante. -Si. Tercera división -¿Que paso?- dijo una vez en el carro. -Acércate. -S..Si Rodee mi mano alrededor de su cintura y la acerque mas a mi. Quería tenerla cerca ella es sólo mía. Yo soy el único que puede tocarla como desee, el único que puede deleitarse viendo su cuerpo. Yo soy el primero y el último hombre en su vida. Sentí como apoyaba su cabeza en mi hombro para descansar. De alguna u otra manera no me molestaba que ella me tocará o realizara cualquier cosa. Cuarta división Me moví un poco pero ella no se despertó. La alze a mirar nunca me había fijado tanto en ella, su rostro algo ruborizado, sus pestañas largas y unos labios de beso, pasando por su cuello algo pálido que aun a si desprendía ese delicioso aroma. Sus cabellos oro caían alrededor de los hombros y su cuerpo tan...hermosa. Ella es perfecta. Ella me pertenece. Pase mi mano por su mejilla acariciándola levemente, cuando ella despertó. Sus ojos chocolate me quedaron viendo algo confundida. Desvió su mirada nerviosa, mostrandome su apetitoso cuello, pose mis dientes en el y la mordí fuertemente mientras succionaba su piel. -Pa..para por favor, duele. -No tienes derecho a quejarte. Mordí su cuello más fuerte y la solté. Ella llevó rápidamente su mano a la mordida para percatar si no estaba sangrando. Y no lo estaba pero había faltado poco para lograrlo. Me alzó a mirar y expresaba miedo en sus ojos. No me causaba tanto placer verla así. Salí del auto y le abrí la puerta izquierda para que saliera. Ella salió lentamente y no me miró. La tome de su cintura marcando mis dedos en su piel y entramos. -Tendrás acceso a toda la casa menos ha salir a fuera. -Gracias- Dijo mientras daba una vista panorámica a la mansión. -Espero que no te intentes escapar o te quedarás en el cuarto para siempre. -No tengo a donde ir... -Bien, Ahora ven al cuarto - Tenía que liberarme me había provocado tanto con ese vestido me era imposible controlarlo. -S..si -Sacate el vestido tengo que hacerlo, cuando salimos vi muchas chicas que me excitaron tanto y como estaba contigo ni cómo hablarles, así que, debes pagar por ello. -Yo...lo siento -Haz lo que te digo, rápido. -Si... Se sacó el vestido, pero al hacerlo sonó levemente como si se hubiera desgarrado. -Yo...lo siento era demasiado apretado...yo -No podrías ser más cuidadosa. -¿Sabes cuanto cuesta ese vestido? Es edición limitada!- la verdad no era como si me importará ese precio. -Yo lo pagare -¿Bromeas? Me lo pagaras con tu cuerpo. La tire en la cama y apenas su cuerpo tocó el colchón, me quite rápidamente mi camisa y mis pantalones, despoje mi boxer quien sabe donde y la penetre con fuerza quería que me sintiera que su cuerpo solo respondiera a mi, a mis demandas, a mis caricias. __________♡__________
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR