Ahora que estaba sola en la habitación, ya que Cameron estaba buscándole algo para tomar. Se permitió llorar, sabía perfectamente quién era ese hombre. —¿Crees que soy un tonto, Margot? —él había alzado la voz, no había tocado la puerta para entrar. —Katherine no tiene nada que ver contigo, Yusuf —Margot estaba un tanto alterada al verlo dentro de su habitación. Madison se había escondido en el closet de Margot, puesto que le encantaba jugar con sus joyas. Su abuela se lo permitía siempre y cuando ella estuviera presente, pero esa vez se había colado cuando una de las chicas del piso estaban haciendo el aseo. No podía negar que sintió un miedo terrible, aquel hombre alto con túnicas del medio oriente. —Me has estafado, me has chantajeado o ahora me niegas a la chica —se quejó el

