Tanta pomposidad a Cameron no le dio buena espina, y aquella voz con acento marcado tampoco. —Su alteza, el protocolo… —se quejó el hombre, y obviamente no lo hizo en su idioma materno, ya que quería que todos los presentes escucharan. —Faruk, no te preocupes. Es obvio que esta gente no tiene idea de quién soy. De nuevo Cameron miró de soslayo a Chris a quien se me notaba los labios blancos, eso quería decir que el hombre estaba pálido. «¿Quién es este hombre?» —Obviamente, y más cuando se presenta al funeral —fue Madison, quien habló con voz firme, miró al recién llegado de los pies a cabeza: —¿Acaso se cree la última Coca-Cola del desierto? Todos fueron testigos de la manera en que el hombre abrió los ojos por la sorpresa. —¡Pero su alteza! —exclamó crispado a quien le decían Far

