NARRA MOIRA —Las alarmas fueron lo último que escuche nitidamente— ella agachó la cabeza —Los gritos de terror de los científicos, las balas por todos lados. Fue un completo caos—. La mujer comenzó a tensarse, su mente estaba revuelta y su corazón poseía un dolor reprimido por muchos años. Victoria se apresuró y la tomó del hombro —Tranquila, ya es suficiente— ella susurró. —No, tengo que continuar— la mujer apretó el nudo de su garganta y reprimió las lágrimas y el dolor, luego alzó la vista y me miró —Despues del descontrol de Adam y la masacre que originó gracias al descontrol de su poder los soldados lograron someterlo, para cuando eso ocurrió yo ya me encontraba desvanecida gracias a qué una bala me impactó y atravesó el estómago. A mí lado permaneció Sara, en la misma condición

