Capitulo 5. Artemisa

1013 Palabras
Después de muchos días de dolor y sufrimiento finalmente le habían quitado las vendas de la cara , ahí junto a Marco y el cirujano estaba observando el resultado enfrente del espejo asombrada. — Todavía falta que termine de acomodarse la nariz... está un poco hinchada por la inflamación, lo mismo el resto del rostro — aclaró el doctor. Aún así ella no sé reconocía en esa imagen... se tocó maravillada la mejilla. Era completamente otra persona diferente excepto por el color de su pelo y de sus ojos. — También faltan algunos tratamientos más para terminar de arreglar las marcas que dejaron las heridas en el cuerpo — acotó el cirujano — pelo tu piel afortunadamente cicatriza muy bien.— el hombre hizo una pausa — creo que dentro de todo tuviste mucha suerte ¡ Suerte ! pensó Stefi por dentro con ironía, JA. No sabía como todo lo que le ocurrió podría considerarse una suerte, excepto la imagen del rostro hermoso que le devolvía el espejo ...lo que menos se sentía en ese momento era afortunada . Lo único que agradecía, le agradecía al destino , al cielo , al universo o a quién fuera es que se lo hubiese mandado... fue que se cruzara a Marco ese día un verdadero milagro ...sabía o intuía que de alguna manera su abuelo desde el cielo se lo había enviado porque era demasiada casualidad cruzarselo en un lugar cómo ese. — Gracias doctor— le dijo ella muy seria — realmente hizo un buen trabajo. Marco aún no había podido pronunciar palabra. Stefi ya no era la joven que él había conocido... era otra persona más. Tampoco se parecía tanto a Sofía . Esta era una versión de Stefi muy mejorada, realmente hermosa. Pero no dejaba de preocuparle la idea que tenía de cobrarse venganza de las personas que la habían herido con tanta saña y maldad. — Te dejo solo un momento — le dijo el cirujano —Ahora vuelvo en un rato y hablamos de lo que sigue... —Sí por supuesto doctor... no hay problema. Muchas gracias.— fue Marco quién contestó. Ella volvió a mirarse al espejo por última vez y luego lo miró a él. Su primer amor, el que la había rescatado... — ¿Y qué piensas...podrán reconocerme ? — No lo sé quizá por el pelo y los ojos —caviló el. — Ya pensé en eso... el pelo será teñido de rojo y en los ojos me pondré lentillas de color celeste — ella ironizó — seré una verdadera Artemisa — dijo sonriendo con sorna. Luego se quedó sopesando , se levantó del asiento y miro de frente a Marco. — Voy a necesitar una nueva identidad... no me parece mala idea ponerme el nombre de Artemisa. También estuve pensando que si quiero entrar en el mundo de la moda y hacerme más o menos conocida necesitaré contactos ... quizá puedas hablar con tu amiga Calixta Falcone, la ex top model...y también un nuevo apellido y cambiar mi tono de voz. Por mi madre me va muy bien el ruso , así que sería una buena opción que obtuvieras algo con apellido ruso y en base a eso poder armar una buena coartada— finalizó ella. Marco asintió con la cabeza. — Está bien yo me ocuparé.— Él había conocido a Calixta en la clínica de rehabilitación, se habían hecho amigos pues ambos habían perdido a su amor y un hijo. Luego, cuando se recuperaron , se hablaron y se siguieron viendo de vez en cuando . Incluso ella lo había invitado a su boda: — Si yo logré encontrar la felicidad nuevamente, tu también podrás hacerlo algún dia— le había dicho entonces Calixta. Stefi le dio la espalda y fue hacia la ventana. Se cruzó de brazos — También voy a necesitar que me contactes con una agencia de seguridad qué sean muy discretos y no se los pueda comprar... necesito gente honesta y fiel para este trabajo —Okay voy a ver qué puedo conseguir —le contestó él. Ella se giró y se acercó nuevamente a Marco, puso una de sus manos suaves sobre el pecho de él. Afortunadamente sus manos estaban impecables. Ella miró hacia arriba pues él le llevaba varios centímetros. —Gracias Marco. Nunca podré pagarte todo lo que has hecho por mí... Él inclinó su cabeza hacia abajo. Ella se puso en puntas de pie y rozó sus labios con los de él , sorprendiendolo completamente. Tocó su cara del lado que tenía la cicatriz y el parche, acariciando su mejilla. —Quiero que sepas que yo nunca te culpe por lo de Sofía... pero el abuelo me prohibió que me acercara a ti. De los dos, siempre fuiste mi preferido. Odié perderte tanto como odié perder a mis padres.— confesó ella. Él cubrió la mano de ella con la suya, que aún se encontraba sobre la cicatriz de su mejilla. — Sé que Aristóteles me culpó por lo que ocurrió.. pero te juro que yo no tuve nada que ver . Sofía me hizo una escena de celos, estaba sensible por el embarazo y cuando se largó la tormenta estábamos discutiendo en el auto y ahí perdí el control. Lo último que hubiera querido era hacerle daño... — No me debes explicaciones Marco, yo sé quién eres.—ella sintió pena por él, sabía que también sufrió mucho. — ¿ Y tú quién eres ahora? — inquirió él. Ella sonrío pero el brillo no llegó a sus ojos, de hecho había perdido ese brillo y esa inocencia que tuvo alguna vez . Su mirada era plana, no transmitía emociones . Él no podía ni siquiera adivinar qué era lo que estaba pensando. — Espero muy pronto convertirme en Artemisa... como te dije cuando era niña: pienso cazar a los malos , a los que me han herido tanto. — hizo una pausa y agregó con puro odio — Pero primero les arrebataré todo lo que es importante para ellos. Como ellos han hecho conmigo...
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