Casandra queda perpleja analizando cada una de sus palabras, sintiendo como él, la mira como si fuera un lobo a punto de capturar a su Caperucita, pestañea sin dar crédito a sus palabras al mismo tiempo que siente un calor alojarse en su nuca expandiéndose por cada parte de su cuerpo. No está acostumbrada a sentir tantas sensaciones cerca de un hombre y experimentar todo aquello cada vez que lo tiene cerca, la perturba, al mismo tiempo que la hace sentir extraña como si fuera algo nuevo para ella, traga con dificultad, sus mejillas se sonrojan, sin saber cómo responder a ello, su voz desaparece y se permite sentir al no ser capaz de mover ninguna parte de su cuerpo. Baltasar la analiza con una sonrisa de lado, puede darse cuenta de que ella no lo esperaba, pero es que desde aquel día si

