Sus gritos se escuchan cansados, luego murmullos, lo ponen alerta, corre y a busca por todo el lugar, entre la desesperación y todo perfectamente ordenado y la oscuridad, consigue dar con un cuarto de servicio y al lado de él un pequeño mostrador de vidrio con un hacha de incendios. La toma en sus manos y camina nuevamente al ascensor, golpea con fuerza la división, escucha los murmullos muy bajos y eso le preocupa, sigue dando con todas sus fuerzas hasta que poco a poco se abre apenas una abertura. Con su teléfono alumbra el interior, encontrando a Casandra en el piso, transpirando mientras se sostiene sus rodillas y sus piernas pegadas a su pecho en posición fetal, una escena bastante torturadora para Baltasar, se concentra en llegar a ella, se mete en ambas divisiones y empuja un poc

