Casandra lo mira indignada, rueda los ojos y acepta su ayuda, no volverá a cargarla de esa manera, no lo dejará. Van a la habitación, él la ayuda, le permite caminar sin apoyar su pie lastimado, sosteniéndola de la cintura mientras ella tiene su mano en su hombro. Suficiente ha sido cargarla, el tema fue “aclarado”, mañana una vez le revisen el pie cada uno volverá a sus asuntos. Al pisar la habitación Casandra se queda impresionada por la vista, el techo es alto, con una vista panorámica, las cortinas blancas a los costados, pegado al gran ventanal hay una banqueta grande con cojines, una cama gigante en la mitad de la habitación, hermosa, con espaldar acolchado, almohadones blancos, sabana del mismo color, muebles de madera con una decoración simple y elegante, la pared es de un azul o

