Casandra abre los ojos como platos y se levanta rápidamente, se tambalea un poco al sentirse mareada, aun su cuerpo está un poco débil, no le quiere dar tiempo a Hans de considerarlo, asegura la puerta para quitarse la ropa, a través de la puerta puede escuchar la voz de su amigo. —Así me gusta pequeña diablilla, ¿Bebiste anoche? Por eso has amanecido con resaca. Casandra trata de recordar lo sucedido la noche anterior, aún se siente un poco confundida porque para ella una parte fueron alucinaciones y otras se siente muy real ya no sabe qué pensar, pero quizás ya todo se descubrió y lo que parece un sueño fue tan real como su presencia misma en el accidente, también está el hecho que no recuerda como llego a su habitación. Decide dejar los pensamientos atrás para darse una ducha de agu

