Baltasar se tensa, ve a su padre conmocionado, alza las manos en son de paz y sale de la oficina de su hijo. Erasmo se siente abatido, con un profundo dolor de que su hijo lo vea como un traidor, ¿Cómo puede? Siempre han sido ellos tres contra el mundo, Jane se acerca a él con un vaso con agua. —¿Se siente bien señor Erasmo? — Coloca su mano en su espalda al verlo flexionarse un poco, no por dolor físico, es un dolor emocional. Al sentirse expuesto se yergue fingiendo una sonrisa, acepta el agua de Jane. —Sí, Jane, no dejes solo a mi hijo, en pocas personas se puede confiar hoy en día y tú eres una persona muy valiosa en nuestra empresa, confió en ti. — Le sonríe con amabilidad dejándola desconcertada, bebe del agua, coloca el vaso en el escritorio y sube al ascensor, Jane queda confundi

