Molesta, furiosa, enojada, frustrada; no sé cuántos adjetivos usar para describir como me siento. La intención del chico era seguramente Vivian, pues tiene conexiones con el consejo estudiantil, influencia por la cercanía de Greg y Dante, popularidad por su personalidad, poderío por su estatus y buenas notas, aunque lo último es gracias a que la abuela nunca permitiría que algo le pase a la nieta más dulce que tiene. Pero eso no es lo único, ella es tan importante para el ánimo del club como la presencia de Camelia, no solo porque tienen un entusiasmo exageradamente contagioso, sino también porque tienen la fortaleza de lastimar al sexo masculino cuando están realmente molestas.
Bueno, de Vivian Sofía Harper estoy segura, con Cam tengo mis dudas por lo despistada que es.
Pero sé que claramente querían herir a mi hermana y a Cam, si no hubiera sido por la intervención de Roko ella hubiera resultado herida y yo me hubiera molestado, lo que hubiera significado dañar todo nuestro esfuerzo de un día al ponerles sobre aviso de mi presencia. Claro, es desafortunado que la pobre Misa se llevara la peor parte del golpe, pero él no podía evitarlo del todo porque se dio cuenta de que alguien estaba vigilando la situación, y si se evitaba, este iba a avisar a los demás poniéndolos alertas. Aunque si Roko es tan conocido como pienso, de seguro ya ha evitado otras situaciones así y ha dañado los planes. Este chico nunca se puede esperar un poco para acabar con todo de raíz, bueno, es como si supiera que las pequeñas batallas solo sirven para ganar un poco de prestigio. Mientras que yo decido ocultarme, esperar una debilidad y acabar con todo de raíz porque odio hacer esfuerzo de más.
—Entiendo. Gracias por todo Lili, mi papá vendrá a buscarte para llevarte a la sala del club cuando esté desocupado, así que por favor espera ahí. —Dice Tom cuando ha terminado de interrogar a Lili, señalando el área de los muebles.
La pequeña chica no dice nada mientras camina obedientemente y recibe una taza de té por parte de Gosth, que la incómoda un poco más, pues claramente no tiene la costumbre de estar cerca de los chicos, pero fue lo suficientemente imprudente como para enfrentarse a alguien que más de diez centímetros más alto con un apoyo de once personas. Eso definitivamente es contradictorio. No puedes ser imprudente mientras eres tímido, y un tímido jamás hablaría contra alguien que lo intimida. Ciertamente no veo nada particularmente extraño en ella, pero hay algo que no me termina de agradar por muy hermosa que sea y por muy dulce que parezca.
Si pudiera leer la mente sería diferente, pero no tengo ese tipo de poder.
—Sandra, contacta a Ted. —Pide Tom en un susurro mientras cubre su boca con las manos y sin verme mientras está en su escritorio fingiendo leer unas notas de lo que acaba de recolectar.
Obedeciendo a lo que me pide, pongo un comunicador de solo sonido en mi oído derecho de forma disimulada, luego presiono los botones de mi brazalete derecho para contactar a Ted. Afortunadamente responde al primer timbre de espera, pero se escucha especialmente cansado.
—La chica no es una mala persona. —Dice respirando agitado —. Pero te sugiero que tengas cuidado, hay un poder mayor al mío rodeándola. —Lo escucho toser —. No sé cómo decirlo, es como si alguien estuviera controlando solo algunos aspectos de ella para pasar desapercibida, pero siempre tiene un ojo puesto para que haga lo que quiera.
—Mmm... —Digo suave para que ella no se dé cuenta de lo que me está diciendo.
Esto cada vez se acerca más a mi teoría.
Preocupada por el estado de Ted, muevo las moléculas a su alrededor a pesar de la distancia para que se pueda recuperar rápido con mi control de sus células. Claro que él no se da cuenta porque el movimiento celular es imperceptible al tacto humano, pero me calma saber que está mejorando gracias a mi ayuda. Sé que él no es especialmente hábil por estar rodeado de paz, pero entre el promedio normal sobresale muy bien, así que me causa cierta preocupación que alguien sea capaz de neutralizarlo. Supongo que voy a ayudarlo un poco cuando esto termine.
—Hola, volvimos. —Dice Roko entrando con Logan —. Sandy, ayúdame a mejorar mi curación. —. Habla abrazándome mientras golpetea con sus dedos en mi espalda para transmitir algo en clave morse —. Dan no va a venir, para mí que es mejor mantenerlo oculto.
—Eres tan molesto. —Digo tratando de alejarlo, pero pongo mi mano en su pecho para hablar de igual forma —. ¿Acaso confirmó lo que temía?
—Pero Igual necesito tu ayuda. —Separa su rostro mientras asiente de forma disimulada para responderme.
—Te ayudaré después. —Aseguro mientras desvío el rostro para dar la impresión de estar apenada, mientras golpeteo con mis dedos en su pecho —. En ese caso, ya debemos deshacernos de Lili. No está especialmente consciente de que alguien la controle, así que no puedo saber si es culpable con intención o por omisión.
—Gracias Sandy, sabía que podía contar contigo. —Acaricia mi cabello mientras se vuelve hacia Lili, cómo si no se hubiera percatado de su presencia —. Oh, eres la chica de antes. —Finge sorpresa.
—H...ho... hola, soy Lili. —Se presenta algo tímida, pero su rostro cambia cuando ve a Logan —. Am... gracias por el pañuelo, lo limpiaré y te lo devolveré. —Dice acercándose a él.
—Está bien, no hay porque apurarse. —Dice Logan muy galante, causando un sonrojo en la chica.
La veo atentamente, pues hay algo muy extraño en ella. Sin que nadie se dé cuenta, cierro los ojos absorbiendo mis lentillas para liberar mis barrearas visuales. Normalmente es muy difícil rastrear a un psíquico, pero como soldado que ha ido a varias misiones, he tenido que lidiar con la presencia de estos por lo que he tenido que aprender a rastrearlos para que no me sorprendan. Aunque son extremadamente débiles en personas, si tienen un buen control de su habilidad, siempre terminan dominando a todos a su alrededor y causando un problema extra. Molesta por esa situación constante, le pedí a mi abuela que me ayudara a reconocer a otros índigos. Para mi sorpresa, los ojos de un índigo natural son sensibles a todo átomo, especialmente al rastro que deja la conexión de un psíquico con otra persona, rastro que se manifiesta como delgados hilos índigos que terminan en la nuca del receptor y empiezan en la frente del emisor. Gracias a mi entrenamiento veo el hilo, el cual se dirige hacia la puerta y termina en el pasillo a unos metros después de doblar en una esquina. Descubro que es más fuerte que Ted, pero tan solo porque se puede mantener cerca del receptor, pues el poder del psíquico depende de la distancia que puedas poner entre el emisor y el receptor. Sabiendo lo que necesito marco está presencia y vuelvo a dejar que mis lentillas trabajen.
—Jefe, ¿puedo acompañar a Lili? —Llamo la atención de Tom.
Aunque todos se refieren a él como el Jefe, a mí no me gusta reconocer a nadie que no sea mi capitán si antes no se ganan mi respeto. Pero con él es diferente, se ganó mi respeto, pero no lo había llamado así solo por molestarlo un poco más de tiempo. Todos disimulan su sorpresa, por lo que espero entiendan un poco la situación.
—Está bien, es más rápido de esa forma. —Permite mientras baja las manos y las aprieta —. Nada más evita pelear, no quiero que Vivi quede en el fuego cruzado tan solo porque molestaron otra vez los chicos del otro club.
—Puede confiar en mí Jefe. —Digo acercándome a Lili para romper la atmosfera que la tiene rodeando al ver a Logan —. Vamos, te acompañaré.
—Gracias Sandra. —Dice viéndome apenada mientras me sigue cual cordero.
Caminamos un poco mientras noto que la marca que le hice a la persona que la sigue se mueve a medida que me acerco. Eso es una molestia, pero creo que puedo intimidarle un poco a través de ella.
—Por cierto, Lili, ¿alguna vez te has topado con un natural? —Pregunto inocente.
—Para nada. —Responde sincera —. Son un grupo de persona tan escasas que admiro a todo aquel que ha podido encontrarse con los tres naturales de su generación. —Se detiene de manera abrupta mientras tiembla —. No he tenido el honor de conocer a ningún natural.
—Bueno, estás de suerte. —Digo deteniéndome al final del pasillo mientras me volteo a verla—. Roko y yo somos naturales. —Ella se sorprende mientras acerca sus manos a su cuerpo y presiona las palmas para darse un poco de seguridad —. Supongo que no es fácil darse cuenta, al fin y al cabo, ambos somos muy buenos controlándonos.
—Es increíble, no sabía que eso era posible. —Dice sonriendo de forma sincera, pero está temblando por el miedo que siente el emisor —. Sin embargo...
—No tienes que temer. —Me acerco a ella un poco para que me vea a los ojos —. Te dije que te ayudaría en lo que pudiera.
Ella me ve curiosa, pero sin darse cuenta de lo que le pasa por la influencia del emisor. Entonces encoge los hombros y me sonríe mientras cierra los ojos, lo cual es un enorme cambio en un segundo.
—Es bueno contar con una ayuda como la tuya. —Finaliza por fin comenzando a caminar.
Camino atrás de ella mientras vuelvo a absorber las lentillas, y noto que el hilo índigo no está en su cuello. Parece que mi intimidación fue tan fuerte que no pudo soportarlo más y la dejó ir, pero igual permaneceré con un ojo sobre esa persona. Camino unos pasos para poder alcanzar a Lili, la cual comienza a hacer preguntas por curiosidad. Parece que originalmente su personalidad curiosa evita su timidez, lo que la hace especialmente más maleable porque la timidez siempre es un rasgo fácil de dominar, pero no hay ser en la tierra que pueda contra la curiosidad de un intelectual.
Por algo todavía existe el dicho de que la curiosidad mató al gato.
Después de caminar hasta el stand, dejo a Lili con mi hermana y Cam, quienes al parecer están demasiado encantadas con la chica de aspecto dulce y delicado.
Cuando estuve a punto de volver al salón del comité, Philip mantenía una sonrisa amable pero tensa. No, era algo parecido a estar en guardia por un posible peligro, no fue porque yo estuviera cerca, así que debió haberse dado cuenta de lo que le está pasando a Lili y quiere ayudarla. Pero si alguien como él se tensa por la situación de una estudiante, eso termina de reconfirmar aún más mi teoría. Suelto un suspiro frustrada, mientras camino hacia el salón del comité. Apenas llego, apenas me dan un trabajo que hacer, y es irónico pensar que es una situación que ya está a la altura de la base. ¿Qué tan problemático puede llegar a ser un grupo de adolescentes que se siente humillado como para contratar a alguien de ese nivel?
Yo solo quería un respiro.
Cuando llego al salón todos están reunidos, pero ahora que Lili y el emisor están lejos, Dante puede hacer acto de presencia. Así que si quiero acabar con esto de raíz debo decir exactamente el resultado de mi investigación.
—Ahora queda escuchar. —Digo sentándome junto a Tom y recuesto mi cabeza en su hombro tomándolo de sorpresa —. Es justo como lo había intuido. —Me despego para deshacer mi clineja para liberar la presión —. ¡¿Por qué los niños ricos desperdician estúpidamente su dinero?! —Grito tomando mi cabeza.
—¿Es tan caro solicitar ayuda de una base mercenaria? —Pregunta Gosth.
—Solo para serte franca. —Abro mi cuenta bancaria desde un holograma en mi brazalete derecho y se los muestro, haciendo que todos se queden sorprendido —. Esta es una cantidad estándar.
—Nuestros padres son ricos, pero nunca a ese nivel. —Dice Gosth más pálido que de costumbre, y después abre los ojos sorprendido —. Eso explica muchas cosas de Vivian.
—Es verdad. Cuando llegó hace dos años no se comportaba como la típica rica, aunque era algo introvertida, era especialmente capaz en muchas cosas mundanas típicas en la clase baja. —Dice Logan recordando.
Mejor no pregunto que son esas "cosas mundanas", presiento que me voy a molestar y no estoy de humor para un dolor de cabeza.
—Mejor repasemos lo que sabemos. —Dice Tom poniendo orden —. Haber, todas estas situaciones comenzaron después de que en los torneos escolares las chicas de esta institución comenzaron a tener prestigio.
—Eso sucedió porque, los encargados de los clubes no estaban acostumbrados a tratar con el sexo opuesto, así que no tuvieron consideración con ellas y las fortalecieron sin darse cuenta. —Dice Dante, teniendo una mano en la barbilla —. Las chicas, a pesar de sentirse pisoteadas, lograron superar los duros entrenamientos y demostraron que podían contra todo, pero esto no agradó al instituto para chicas Laurel.
—Pero estaban conscientes de que no podrían solas contra nosotros. Especialmente porque nosotros estamos aquí. —Señala Roko mientras come un poco de las botanas —. Así que decidieron pedir ayuda a todos los institutos que tenemos como enemigos para sabotearlas o arruinarles la reputación, algo que descubrí a tiempo y pude neutralizar sin decirle a Tom. —Se gana la mirada molesta de este —. Por lo que pensé que no tendríamos más problemas.
—Pero eso los hizo recapacitar su plan, pues se dieron cuenta de que no iban a poder ganar de forma justa en las competencias. —Dice Logan, y toma un sorbo de su bebida antes de seguir hablando —. Y decidieron jugar sucio influyendo desde adentro. Lo primero que hizo el instituto femenino fue atraer a los chicos que se sentían inferiores por los logros de las chicas, pues manipularlos resultó más fácil que intentar lavarle el cerebro a un buen numero para formar un ejército.
—Entonces los otros institutos reunieron el dinero suficiente para contratar una base mercenaria para cumplir sus amenazas y hacer que los rumores se corrieran más rápido. —Señala Gosth viéndome fijamente —. Pero supongo tienen otra idea en mente para haber gastado tan exorbitante cantidad de dinero por venganza. Sandra lo señaló justamente cuando llegó porque ya se había dado cuenta al dar una mirada a las cosas de las chicas en el club de kendo.
—Esa es la ventaja de ser mujer. —Digo tomando un poco de té para calmarme —. Cuando pensamos en hacer algo contra alguien no dejamos que los sentimientos nos controlen, aunque si nos guían y terminamos siendo más letales que los hombres. —Respiro profundo, sintiendo cómo la presencia de la persona marcada llega a un deposito que está abandonado —. Lo inteligente sería descubrir su base, interrogarlos y alejar la peste.
—Para lograr eso vamos a necesitar ayuda. —Acierta Tom —. Por más que me cueste decirlo, en este momento tu eres la única que puede contra ellos.
Eso no es del todo cierto porque Roko tiene más poder que yo, pero él sabe ocultarlo mejor. De todos modos, ya que él solo actúa como el "El hijo de la Naturaleza" y no conocen su cara, puede hacer más de lo que creo.
—No te menosprecies. —Digo dejando mi té, sería malo si se desaniman, así que tengo que cuidar sus mentes —. Todos superan al promedio por mucho, pero a diferencia de mí, ustedes no están preparados para la guerra. Ya superaron esto una vez gracias a Roko, y las otras veces evitaron que las chicas salieran heridas por los ataques y las amenazas, además de controlar los rumores muy bien.
—Es bueno oír eso, pero viniendo de ti, no se siente como un alago. —Dice Tom más deprimido.
—Es verdad, se siente como si un adulto se sorprendiera de que un niño le dijera que dos más dos es cuatro. —Señala Logan, igual de deprimido.
—No vuelvo a intentar a animarlos. —Digo indignada mientras cruzo mis brazos y desvío la mirada, pues de verdad solo tenía buenas intenciones.
Todos ríen divertidos, haciendo que los vea curiosa.
¿Será acaso que está en sus días y por eso son bipolares?
—Así que tú también puedes tener un lado tierno. —Habla Tom entre risas mientras me acaricia la cabeza como lo hace Philip —. Eso fue más refrescante de ver que tu intentando ser buena.
—Sí, por favor no lo vuelvas a intentar. —Pide Gosth, a quien veo sonreír un poco —. Eres mejor como la buena malvada.
No entiendo el termino, pero al ser contradictorio, no puedo evitar sonreír divertida un poco. No son malos chicos, de hecho, son muy agradables para una buena compañía en tiempos de paz. No me gustaría que algo les pasé por la lucha que estoy segura vamos a tener al evitar que estos sigan haciendo un desastre dentro de nuestro instituto, pero sé que cuidaré esta paz por mi hermana.
—Ah... Casi se me olvida. —Digo recordando la amenaza —. Ya saben que hay dos naturales aquí. Necesitaba mantener a salvo a Lili, además de que me molestó que hirieran a Ted, así que envié una amenaza a través de ella para que se cortara la conexión con un índigo psíquico. Pero eso no es lo mejor, porque tengo una idea de dónde empezar a buscar ya que logré marcar al psíquico que la tenía vigilada.
Todos me ven sorprendidos, pues ya resolví lo que teníamos que hacer. Ellos comienzan a planear cómo moverse aprovechando el terreno, ya que por ahí tienen la ventaja táctica. Escucharlos hablar de estrategia militar se siente nostálgico, pero también divertido porque son chicos de preparatoria que no han visto la parte oscura del mundo. Para mí esto se siente como si estuviera en una partida de batalla naval contra Gary, puede ser muy listo, pero sus estrategias dan asco.
Por un momento me siento bien, por un momento estoy tranquila.
Pero de repente siento mi corazón pesado, comienza a doler y se me dificulta respirar. Este es el sentimiento de miedo que tiene Vivian cuando está en peligro, cuando está tan aterrorizada que no se puede ni mover. Claro, le dije a Lili que soy una natural, eso significa que el psíquico escuchó y ahora sabe de mí, pero como Vivi es igual a mí pueden haberla confundido. Esto es malo, comienza a faltarme el aire, porque cometí un error al dejarme llevar. Pude haber puesto a mi hermana en la línea de fuego.
—No quiero que nadie se atreva a tocar a mi hermana. —Digo levantándome mientras empuño mis manos llamando la atención de todos.
Escucho que Roko está tratando de decirme algo, pero lo ignoro completamente cuando moldeo un rifle de francotirador del metal que está en mi sangre mientras me acerco a la ventana. Solo necesito asegurarme de que Vivian está bien, y si hay alguien que amenace contra su vida, solo tengo que disparar a su sien para que no se atreva a tocar a mi hermana y enviar un mensaje claro de que a ella no la deben tocar. No me importa si tengo que destruir toda una base, cualquiera que se atreva lastimar a mi hermana debe pagar el precio con su sangre.
—Sandra, reacciona. —Dice Roko empujándome con su palma abierta en mi abdomen mientras mantiene un apose de sumo.
El impulso de su golpe me empuja hasta el otro lado del salón y hace que me golpee con la pared haciendo que suelte todo el aire de mis pulmones. Mientras toso, toco los botones de mi brazalete izquierdo para absorber rápidamente todo el oxígeno que pueda para recuperarme. Cuando me siento mejor, me siento viendo de forma asesina a Roko, pero Tom se me acerca preocupado mientras se pone a mi altura.
—Intenta contener tu presencia, estás asustando a Gosth y estas tensando a los demás. —Dice suave, aunque también se nota tenso, lo maneja mejor que el resto por lo que le obedezco mientras calmo mi corazón —. Vivian está bien, las chicas le hicieron una broma pesada que disparó su miedo.
—Pero...
Intento hablar, pero la falta de aire me lo impide junto con el dolor del golpe de Roko. Este se acerca a mí apretando los botones de ambos brazaletes, y cuando me toca, me repongo casi de inmediato. Sintiendo mi corazón cada vez más aliviado por no sentir el miedo de Vivian. Tomo la manga de la camisa de Tom y pongo mi frente en su hombro mientras regulo mi respiración al tener una presión en el pecho, como una sensación de estar llorando.
—Está llorando, ¿acaso sus compañeras le mostraron una foto del capitán? —Pregunto una vez me siento más calmada.
—No, el otro miedo de Vivian, fingieron estar muertas. —Responde Roko.
Sus compañeras están dementes, si fingen estar muertas como una novatada, es que disfrutan verdaderamente de la paz y necesitan un impulso fuerte. Entiendo que fuera una novatada, pero el miedo que sentí de Vivi fue tan fuerte que me salí de mis cabales, pues de verdad pensé que ella estaba en peligro por mi culpa. Lo último que quiero es hacerle daño a ella y a todo lo que le importa porque mi presencia de por sí es un peligro, esto una vez más me enseña que solo tengo dos caminos para elegir.
—¡Sandy, no hagas una locura! —Grita Vivian entrando al salón del consejo, pero al verme se queda petrificada y se aleja —. S... S... San...
Lo mismo ocurre con sus compañeras, aunque todas tienen el cuerpo lleno de sangre falsa y simulan heridas con maquillaje, no pueden evitar el horror que es verme. Lo entiendo mejor que nadie, cuando no me controlo de forma consciente, soy el peor monstruo que puede haber. Si algo me ha servido estar con el capitán es que eso no es nuestra culpa, así que no queda de otra que aprender a vivir con eso.
—Chicas, Vivian. —Digo mientras me levanto alejándome de Tom para tomar mi rifle y absorberlo en mi brazalete —. Perdón, pero no quiero ver a ninguna. —Rompo la ventana al poner mi mano sobre ella —. Tom, cuando tengas el plan listo me avisas. —Salto desde la ventana del quinto piso y amortiguo mi caída controlando el viento a mi alrededor, cuando aterrizo me alejo.
No sé cómo puedo controlar el viento puesto que no es un cuerpo material, pero no me importa, en este momento solo me quiero alejar de todos. Sé que son las novatadas, hasta yo misma las he hecho en la base, pero nunca se me ocurriría fingir mi propia muerte o la de alguien cercano a mí porque podría enloquecer de verdad.
Tan solo de pensar que una vez experimenté ese dolor hace que se abran viejas heridas mentales que pensé curadas. Quiero llorar, gritar, lamentarme de mi decisión, olvidar el pasado y encerrarme en un mundo que no me recuerde a nada, pero no creo que ese deseo se cumpla. Por alguna razón no puedo llorar, aunque quiero gritar y liberarme, podría causar un destrozo a mi alrededor, ya no me lamento de la decisión que tomé porque sé que hice lo correcto, y olvidarme de todo sería un error porque no todos los recuerdos son desagradables. Pero se siente horrible pensar así. Porque no puedo ser egoísta y alejarme porque quiero demasiado ver el mundo junto con las personas que quiero. Soy todo un cumulo de emociones. Por un lado, quiero irme y vivir bien en lugar que nunca me aceptará por completo, pero que asegurará la seguridad de todos. Mientras que por el otro lado quiero quedarme junto a todos mientras descubro lo maravillosa que es la paz y disfrutarla de verdad, porque sé que vale la pena protegerla.
Llego hasta la base de un árbol y me siento en sus raíces mientras abrazo mis piernas.
Pero, ¿quién en su sano juicio finge morirse? Esas chicas están dementes y no quiero verlas ni saber nada porque estoy segura de que voy a enloquecer de verdad. Porque lo sé, no las conozco, no he compartido con ellas, pero son tan valiosas para Vivian que no dejaría que sufrieran penurias para que mi hermana pueda sonreír para siempre en compañía de ellas como un verdadero equipo. Porque si de algo puedo presumir, es que mi equipo jamás torturaría mi corazón de esta manera.
Siento a alguien sentarse a mi lado, sorpresivamente no es mamá, pues la caricia en mi cabello me dice que es Philip.
—Tenía doce años, estaba librando con la montaña de la muerte. —Comienzo a relatar —. Éramos dos niños índigos los que teníamos que bajar, pero había un problema con uno, no iba a sobrevivir a la primera noche. Apenas nos dejaron en esa montaña se empezó a sentir mal, por mucho ignoraba yo que el aire en ese lugar estaba envenenado, y cuando me di cuenta, ya estábamos rodeados de animales mutados que solo comían carne humana. Él se había dado cuenta de que no sobreviviría, así que me dijo que me adelantara a buscar ayuda mientras él hacía de carnada. —Se me forma un nudo en la garganta, pero las lágrimas se niegan a salir —. Sabía que algo estaba mal, pero decidí confiar, y cuando logré volver con ayuda para él, solo se encontraron pocas partes de su cuerpo. Lo peor de todo es que fue mi primer compañero, siempre bromeaba con hacerse el muerto porque era bueno actuando, y en ese momento de verdad desee estar en otra de sus bromas. Pero el muy desgraciado solo me dejo un mensaje en el tallo de un árbol que decía, "ya no podremos bromear, perdón Idnas".
No dice nada y me abraza contra su pecho mientras siento mi corazón hacerse pedazos, pero por alguna razón los latidos de su corazón se oyen reconfortantes y tranquilos, por lo que me dejo llevar sintiendo agradable la calidez que sale de su cuerpo. Cierro los ojos sin caer por completo en la inconciencia, sintiendo como me levanta en sus brazos con delicadeza y camina hacía algún lugar.
No sé por qué, pero no me importa lo que pase, porque me siento segura.
Lo siento detenerse, mientras aprieta el agarre de mi cuerpo.
—Todas están castigadas. —Dice serio, tanto que su presencia se parece a la del capitán —. Pueden bromear sobre muchas cosas, pero jamás bromeen sobre sus vidas.
—Lo sentimos entrenador. —Dicen todas realmente preocupadas.
—Am... Philip...
—Silencio Vivian. —Corta firme y suelta el aire para serenarse —. Hablamos en la casa.
Nadie dice nada, ni siquiera siento que se muevan cuando él comienza a caminar hacia lo que creo que es el auto. Cuando me deja, siento una suave caricia en mi cabello junto con la suavidad del pecho de mi madre, y ese suave palpitar que funciona como un poderoso somnífero.