El mismo día New York Dexter Hay decisiones que son determinantes en nuestra vida alterando el futuro, pero por cobardía o resignación vivimos aplazándolas como si ese hecho pudiera detener lo inevitable. Cuando estamos conscientes que es solo un tiempo que robamos para no admitir que no estamos listos, que no queremos asumir la realidad en la que estamos sumergidos. No es ignorancia, ni negligencia. Es terror a no poder enfrentar lo que se viene, a quebrarnos en mil pedazos y perder todo lo poco que tenemos. Así que nos aferramos con uñas y dientes a eso que parece la mejor salida como si fuera una tabla de salvación en medio del océano. A pesar que solo existe una alternativa, donde la incertidumbre se convertirá en una compañera indeseable por un tiempo indeterminado. Pero créeme,

