Capítulo 16

1954 Palabras

Cinthia comenzó a sentirse incómoda, presentía que estaba saliendo de terreno seguro y no estaba lista para enfrentar otra situación que no pudiera manejar. – ¿A qué te refieres? Teodoro se acercó a donde ella estaba y se sentó junto a ella, podía sentir su cercanía a pesar de no haber el más mínimo contacto físico. Un deseo de acortar los pocos centímetros que los separaban quiso tomar control sobre ella; tuvo que reunir toda la fuerza de voluntad que tenía para deshacerse de aquel ridículo anhelo. – Aunque no lo parezca, tu padre te admira –le dijo con la mirada clavada en la suya –. Cuando comencé a trabajar con él, me habló demasiado de ti. Sobre tu forma de ser, tu rebeldía y obstinación, tus gustos fuera de lo común y del brillo que toma tu mirada cuando ansías algo.

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR