-No me has respondido- cambio de tema, ignorando la inquietud que hierve como una hoya de agua en mi estómago, haciéndome unas cosquillas ardientes y molestas- ¿Qué ha pasado con Lila? ¿Y qué hay de Tom? -No hay mucho que contar- responde, y su mirada se cubre con un velo de tristeza, visible pese a sus esfuerzos por ocultarlo- La verdad es que los veo muy poco últimamente… Pero ambos están bien. Lila sirve en una casa, a unas cuantas horas de aquí, a una familia muy simpática. Y Tom ha comenzado a trabajar como albañil en una ciudad, cerca de su hermana. Se quieren mucho, se cuidan, uno al otro… De nuevo vuelve a perderse en sus pensamientos, unos pensamientos más nostálgicos y que le manchan el rostro de melancolía, como si fueran sombras en su cara, y le añaden arrugas a las que ya t

