Olivia. Habían pasado casi una semana y mis padres todavía no se habían arreglado, en realidad ni siquiera hablaron, mí mamá seguía sin responder los mensajes y llamadas de mí padre, y sabía que leía todos los que él le había enviado puesto que cada vez que que la veía lo confirmaba, y no era capricho, ella había aguantado muchos desplantes por parte de mí abuela, y se los aguanto por amor a mí padre, muchas cosas que ni él la sabía pues ella prefirió callar, no entendía de dónde venía tanta bronca hacia mí madre, sí, ella había dejado a mí padre con el corazón roto y él estuvo mucho tiempo sufriendo,y entendía eso era algo que un progenitor que cuida mucho a un hijo no olvidaba con facilidad, sé que mis padres actuarían de la misma manera si me sucediera lo mismo, era instinto protector,

