Olivia. Estaba molesta pero todo empeoró cuando me levanté y vi la escena en la cocina, mí abuela atendía a mí papá como si fuera un niño que iba al kinder. ¡Por Dios ese hombre tenía casi cuarenta!. Y no era que me molestara el acto en sí, sino verla tan despreocupa, y a él no decirle nada, me fui sin desayunar aunque sabía que eso tendría graves consecuencias, mí mal humor aumentaría si se podía más, y no era una persona malhumorada, el ejercicio proporciona hormonas como la dopamina, endorfina y serotonina, hormonas responsables de la sensación placentera, debía hacer doble rutina hoy si quería aunque sea sonreír. Pero esos dos no iban a salir bien librados, sabía que él tenía un compromiso con ella, así que antes de irme confesé. —Oh, lo olvidaba —puse cara de falsa pena —, debo ir a

