Olivia. Juro que retengo el aire en mis pulmones, cerrando fuerte los ojos y espero que la bomba explote, pero mí papá después de unos segundos sale sin ninguna queja, no quiere matarme a mí… ni a Kevin. ¿Qué pasó?. —Vamos —demanda. —Voy al baño —soy un paso. —Recién sales de él —cuestiona confundido. —Olvide el celular dentro —respondo totalmente segura, me estaba convirtiendo en una experta mentirosa, frunce el ceño pero camina lejos de allí, entro con gran interrogantes, en el interior del cubículo miro para todos lados buscándolo pero no está, ¿Dónde se habrá escondido? ¿O acaso se teletransporto?. Y por supuesto abro la mampara y allí está. —Pensé que eras hombre muerto —declaro. —Gracias por preocuparte por mí —se le forma una sonrisa. —Aunque creo que hubiese sido lo mejo

