Olivia. Encontré a Salvador en el patio del colegio, me daba pena verlo solo, me siento un poco responsable de eso, por la tensión que se había creado estos últimos días con Kevin, estaban peleados y sentía que era mí culpa. Está sentado en el pasto apoyando la espalda en el tronco de un árbol, se lo ve muy pensativo, me acerco sigilosamente y me siento al lado suyo haciendo que se asuste. —Ya sé que soy fea pero no es para tanto —me río de mí chiste, pero a él no le causa gracia y niega con la cabeza. —No puedo creer que todavía sigas pensando eso de ti teniendo tantos pretendientes agarrándose a las trompadas por vos —recuerda el enfrentamiento de ayer muy serio, él no era así, aunque yo no lo veía de esa manera. —¿Puedo saber qué te pasó en las manos? —pregunté cambiando de tema, s

