Olivia. No podía creerlo, que todos mis planes habían fracasado, no sé cómo había hecho Kevin para descubrir mí horario laboral, ahora venía al horario donde yo atendía el gimnasio, y no solo eso, se hacía el desentendido y debía ayudarlo con los ejercicios que debía realizar, era increíble, él sabía perfectamente la rutina, no necesitaba de mí ayuda, él aprovechando cualquier oportunidad para susurrarme algo al oído, o según él decir lo hermosa que me encontraba, rozaba mí mano y "accidentes" me tomaba de la cintura. Pero él no se comparaba a mí en mis tiempos de acosadora, no, el sujeto era todo un experto, e incluso había muchas más cosas que hacía, no sé cómo lo averiguo pero corría por el parque a la hora que yo lo hacía, y eso que alternaba horarios para no verlo, hasta comencé a co

