Al verla desfilar, aceptó que lo hacía muy natural, a pesar de saber que el flash de la cámara siempre le aturdía, pero si Karen tuviese que hablar de uno de los innumerables talentos que Evelyn poseía, era que su semblante podía a llegar a verse tranquilo, amistoso y hasta encantador en situaciones donde cualquiera se vendría abajo por los nervios o la tensión. Algo que sin duda era vital para sobrevivir en el medio.
Su querida sobrina sobre una pasarela era algo que al principio no imaginaba, sin embargo, una vez que le confesó su sueño de ser famosa decidió apoyarla, por eso estaba allí, como una observadora, cuidando de que nadie se intentase propasar con ella.
Una vez que terminó el desfile, el señor Phoenix invitó a las modelos a un after donde se podrían codear con productores, directores, inversionistas, y otras celebridades que asistieron al evento. A Karen no le hacía gracia, a veces ocurrían cosas desagradables en esa clase de “reuniones”, no obstante, también sabía que eran necesarios para hacer conexiones y obtener oportunidades. Además, si ella estaba presente les sería difícil meterse con Eve, así que la animó a ir, asegurándose de que se quedaría al margen a menos que algo grave pasara.
Luego de hablar con algunos ejecutivos, durante la fiesta, cuatro supermodelos se acercaron a conversar con Evelyn.
—Tu performance no estuvo nada mal, novata.
—Gracias —sonrió dulcemente.
—Pero ya, dinos la verdad, con quién tuviste que hacerlo para que te dejaran subir tan pronto a una pasarela de gran calibre como esta.
Las modelos reían cizañosas, y antes de temblar debido al miedo y los malos recuerdos, suspiró apenas perceptible, ladeando la cabeza, "inocente".
— ¿Hacerlo? ¿a qué te refieres con hacerlo? — inquirió Eve, disimulando muy bien.
— Es de dominio público que solo has tenido trabajos de primera desde que entraste a la agencia.
Su mirada celeste se ensombreció, sin embargo, se quedó callada.
— Vamos, dilo sin pena, no puedes ser tan…
—Pff… hahahahahaha…
Una risa sarcástica interrumpió a la modelo chismosa.
— Por favor querida, deja los celos, a diferencia tuya y de tus amiguitas ella no tuvo que ponerse entre las piernas de nadie para llegar a donde está…
— QUIÉN TE CREES PARA DECIR…
Se volteó enfadada para ver quién se atrevía a interrumpir, más al ver de quien se trataba, se disculpó enseguida.
— ¡Siento mucho mi falta de respeto, señora Cecil!
Una exuberante mujer castaña, de ojos plata se levantó del sofá donde descansaba, tomando elegantemente una mimosa. Era Cecil Greer, la modelo principal, de 30 años, una veterana en la industria, bien conocida por su porte y encantadora sensualidad, no por nada había sido nombrada estandarte de Balenciaga en la pasarela de esa noche.
— No es conmigo con quién tienes que disculparte, es con la novata frente a ti, ¿acaso no sabes quién es?... es la sobrina de nada más y nada menos que Karen Belmont… que aun con todo e influencias resultó más talentosa que una perra que ladra y no muerde.
Las modelos se avergonzaron de su comportamiento, pero sobre todo se asustaron por el tipo de gente que la nueva tenía detrás.
— Lo sentimos mucho Eve, no lo sabíamos— externó hipócrita.
— Es que ya sabes cómo es el medio— dijo otra, minimizando el asunto.
Las demás solo rieron apenadas.
— Descuiden, no lo tomé a mal— sonrío amablemente, quitándole importancia.
Se terminaron de disculpar torpemente y aprovecharon que alguien llamó a una de ellas para retirarse sin más. Ya a solas, Evelyn le agradeció a su superior
— Muchas gracias señora Cecil, me ha salvado de una situación engorrosa.
— En mi opinión fuiste muy blanda, pudiste haber utilizado tus influencias para hacerles la vida imposible a esas cuatro.
— Jeje… es verdad, podría, no obstante, preferiría no hacer enemistades.
No quería juzgarlas, pues ella mejor que nadie sabía el horror de ser atacada por alguien en una posición de poder.
Al ver que la joven pelirroja no quería ahondar más en el tema, la abrazó de lado y la guio a través de la fiesta.
— Ven conmigo, desde hace rato quiero ir al karaoke, aprovechemos que ya no hay nadie.
Hacia media hora que un cantante lo había utilizado.
Cecil amaba cantar, pero sus habilidades no eran suficientes como para triunfar en ese ámbito, así que se inclinó por la actuación, no sólo era una gran modelo también era una estupenda actriz, sin embargo, podía emitir un canto decente, solo invitó a la novata consigo para animar un poco la fiesta. Le entregó uno de los micrófonos.
—Vamos a cantar ésta— dijo, señalándole la canción en el catálogo.
—¡Excelente! Señora Cecil… ¿está bien si utilizo el piano?, creo que le daría más impacto.
—Como quieras, sólo hazlo bien, tú cantarás el coro.
—De acuerdo— la joven colocó el micrófono a la altura de su boca, sobre al piano, y se sentó.
Cecil puso la melodía de la pieza, se dispuso a cantar “Rolling in the deep”, le gustaba. Algunas personas al notar lo que ambas mujeres intentaban, prestaron un poco de atención.
La canción comenzó, Cecil hizo su parte, la pelirroja tocaba muy bien el piano realzando la calidad del espectáculo, y justo cuando llegaron al coro, Evelyn dejó salir su voz:
We could've had it all
(You're gonna wish you never had met me)
Rolling in the deep
(Tears are gonna fall, rolling in the deep)
You had my heart inside of your hand
(You're gonna wish you never had met me)
And you played it to the beat
(Tears are gonna fall, rolling in the deep)
Nadie se esperó lo que escuchaban, provocando que ahora sí todos en la fiesta prestaran atención al show que ambas estaban dando.
Cecil giró su cabeza bruscamente hacia esa chiquilla, anonadada por lo que estaba oyendo, ¡Santo cielo! PERO QUÉ VOZ… había deslumbrado a todos en un abrir y cerrar de ojos, ni un sonido pudo salir de su garganta por la impresión, quedándose allí como una mera espectadora más.
Evelyn al notar que su compañera dejó de cantar, iba a parar, pero ya que había tanta gente escuchándola decidió continuar hasta el final, para no echar a perder el buen ambiente.
Could've had it all
(You're gonna wish you never had met me)
Rolling in the deep
(Tears are gonna fall, rolling in the deep)
You had my heart inside of your hand
(You're gonna wish you never had met me)
But you played it
You played it
You played it
You played it to the beat
Una vez que terminó la pieza, todos le aplaudieron, su voz y sus habilidades al tocar el piano lograron cautivarlos.
Varios productores se acercaron a ella ignorando totalmente a Cecil, le dieron cientos de halagos y la invitaron a entrar al mundo de la música, hoy en día era raro tener excelentes cantantes que no requirieran auto tune.
La joven felizmente aceptó y desde ese día también inició su carrera como cantante. Fue un golpe de suerte, era maravilloso, a ese paso lograría ser famosa tanto como quería.
* * *
Mi vida es jodidamente aburrida… despertarse, ir a la escuela, comer, hacer deberes, dormir, despertarse, ir a la escuela, comer, hacer deberes, dormir, despertarse, ir a la escuela, comer, hacer deberes, dormir… Y así todos los días con una pequeña variante si acaso, estoy cansado de todo.
Mi mundo es descolorido, no siento interés por nada, no siento pasión por nada, no siento emoción de nada, no siento amor por nada, ni siquiera por aquellas personas que se hacen llamar mis padres, quizá porque todos los míseros seres humanos son iguales, todo para ellos es un dar y recibir, y si no cumples tu parte, simplemente te dejan de lado, no existe algo como el amor incondicional.
Evelyn… la primera vez que te vi, tapizaron la ciudad con tu imagen promocionando una cara fragancia, he de aceptar que me pareciste hermosa por unos segundos, sin embargo, pensé que eras como cualquier otro cuerpo y cara bonito del medio, así que no te tome más importancia de la que debería.
No era raro verte en comerciales o en campañas publicitarias, pero cuando te escuché cantar… ahí fue donde obtuviste mi completa atención… mi Diosa.