Las campanillas (5)

2896 Palabras

La rapidez con la que había ocurrido todo esto habría engañado los ojos de un Argo[22]. El sentimiento es un relámpago cuando, después de haber sido contrariado, escapa. La vivacidad que había adquirido no le hacía perder nada por una irrupción súbita. Dos gotas de agua no pueden apagar una hoguera; es lo que ambos sentimos al cabo de unos instantes. En estas acabó la cena, y yo concebí las mayores esperanzas; pero al duque, que me vio levantarme, se le antojó detenerme: propuso un faraón[23], y dijo que lo jugaría conmigo de compañero; aceptaron. Anulamos los puntos, estuvimos jugando hasta muy avanzada la noche, y mi felicidad me hacía maldecir constantemente los juegos y a quienes los inventaron. Las damas se habían retirado antes que nosotros; yo no había podido concertar nada con la

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR