Herida.

1208 Palabras

Han pasado dos días desde que Cassio se marchó, y en ese tiempo he intentado mantenerme ocupada con mis hermanas. Un profesor viene cada mañana para darles clases en casa. Hoy estábamos en la mesa del comedor, dibujando con lápices de colores. Las niñas reían mientras competían por hacer el dibujo más bonito. Por un momento, sentí algo parecido a la paz. De repente, un golpe en la puerta me sacó de mis pensamientos. Me levanté y abrí. Era uno de los escoltas de Cassio, un hombre corpulento con rostro serio, vestido con un traje n***o impecable. —El señor Russo quiere verla —dijo, sin preámbulos. Fruncí el ceño y crucé los brazos. —¿Por qué no viene él? —indagué, tratando de no mostrar mi nerviosismo. El escolta no se inmutó. —Solamente tengo órdenes de llevarla con él. Recordé las p

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR