Escondí mis manos dentro de los bolsillos de mis pantalones, mientras me dedicaba a ver fijamente hacia la ventana. Había dejado a la familia feliz en la cocina, compartiendo anécdotas de cuando solían embriagarse en su juventud. A mí no se me apetecía quedarme a escucharlos, era una conversación donde de todas maneras, yo no encajaba. Comenzando por el idiota de Cloud que había llegado esa mañana, nunca me había caído bien por lo que no deseaba compartir una misma habitación con él. Sacudí la cabeza un par de ocasiones, mientras dejaba salir un sonoro suspiro, repitiéndome otra vez que odiaba a todo el mundo, no únicamente al chico con nombre Nube. Por lo que nunca iba a terminar por sentirme a gusto con nadie en especial. Escuché unos pasos livianos venir desde atrás, ni siquiera tuve

