Capítulo 7 Guiaba más rápido de lo que solía y aunque sabía que eso incrementaba los riesgos en el tráfico intenso del barrio de Palermo no conseguía imponerse la autodisciplina de la que siempre hacía gala; esa cualidad parecía haberse esfumado en lo relacionado con esa mujer. Había llamado al estudio situado en la zona de Tribunales, donde una secretaria con voz engolada le había pasado la comunicación “con la Doctora” luego de una espera en línea de unos diez minutos. Lucrecia atendió finalmente su llamado comentando que estaba entre dos reuniones y que sólo tenía un minuto para hablar con él. En definitiva lo citó para ese miércoles en un sitio que por lo que Esteban había entendido no era el domicilio de la mujer sino un studio, cualquiera fuera el significado de esa expresión. El s

