Capítulo 8 Valentina había detectado inmediatamente el cambio en la conducta de Esteban. La joven había reconocido en sí misma los síntomas de que estaba enamorada. Había tendido ingenuamente sus hilos para captarlo en su red pero cuando su deseo se estaba por cumplir repentinamente fue sacudida por su formación moral y se negó a engañar a su mejor amiga con su novio. El interés sin embargo no menguaba y Valentina sabía que en el fondo sólo estaba esperando su oportunidad y se hallaba segura que la misma llegaría tarde o temprano. Sólo quería que el tiempo y las circunstancias le permitieran conciliar su corazón y sus deseos sexuales con su sentido ético. Espió al muchacho en toda ocasión que se presentó, y llegó acertadamente a la conclusión de que no solamente él tenía otra mujer ademá

