Capítulo 8 Keisha tomó la llamada de su celular. Se alegró de que fuera de Arionna; después de un día de tormento y extrema tensión necesitaba descargarse con alguien y no había mejor bálsamo que su amiga. Arionna no intentó calmar a la mujer desde el comienzo, la conocía bien y sabía que necesitaba eliminar toda su angustia de su cuerpo y de su mente. Sólo una vez que consideró que la catarsis había tenido lugar su natural empatía comenzó a jugar. -Entiendo todo el dolor que te ha provocado tu hermano y su situación, pero piensa que él recurrió a ti en su momento más desesperante y a pesar de tu falta de preparación para una circunstancia así, tú respondiste adecuadamente y entre todos han podido evitar el peligro más inminente. Lo mejor que podían hacer con Zion era sacarlo del medio

