Capítulo 4 Esteban estacionó su auto cerca del depósito pero evitó dejarlo justo enfrente para evitar miradas potencialmente hostiles. Al descender del vehículo miró en todas direcciones y al constatar que no había nadie observando se dirigió al edificio. En las tres semanas transcurridas desde su mudanza temporaria todas esas precauciones se habían transformado en una segunda naturaleza. Valentina hacía exactamente lo mismo de acuerdo con una rutina fijada entre todos y en cuanto a Luz, casi ni salía de la bodega, lo que comenzaba a tener efectos psicológicos visibles en la mujer. Esteban había visto un auto que le resultaba familiar estacionado en la vereda de enfrente. En principio no le alarmó porque creía saber a quién pertenecía. De todas maneras abrió la puerta del edificio con s

