Capítulo 5 Todos bajaron la cabeza; como solía ser el caso, las palabras de Carmen eran una dura descripción de la realidad. Luz aún gemía por el shock que le había ocasionado la noticia. Esteban se aproximó a la joven que se hallaba sentada y le acarició tiernamente la cabeza tratando de brindarle consuelo. Al separarse paseó su mirada por los restantes presentes y sus ojos se cruzaron con los de Valentina. El intercambio duró un instante pero la mujer tuvo la percepción que la mirada de él la había estado buscando. Una vez serenada Luz, Ángel insistió en su convocatoria a almorzar. -La carne se está pasando en la parrilla.- Dijo suavemente.- No queremos carbonizarla. Esteban meditó que a pesar de su aspecto fiero y de la reserva en su expresión el marido de Carmen tenía buenos modal

