Observo como se sube a su motocicleta y arranca, camino con una sonrisa en mi rostro y por fin llego a la puerta de mi casa y justo cuando la voy a abrir esta se abre de golpe. –¡Ah! –suelto un pequeño grito–, ¿mamá? –Cariño –mi mamá habla, esperaba que fuera mi nombre completo en señal de enojo pero en realidad es más como de vergüenza. –¿Qué sucede? –pregunto entrando a casa. –Nada, solo... –Mamá quería conocer a tu cita, ya que saliste de manera rápida cuando te fuiste, no lo vio –Daemon sale de la cocina con un vaso de soda y un sándwich. Mamá y yo lo observamos un tanto confundidas. –¿No es muy tarde para una soda? –pregunto. –Nunca es tarde para una soda –contesta Daemon y sube a su habitación. Blanqueo los ojos y me giro a ver a mi mamá. –Lo siento, no creí que quisieras c

