Azael Los leves rayos del sol mañanero su cuelan por mi ventana indicándome que un nuevo día ha comenzado, hoy es un día importante, debo contactar a mi hermano para qué averigüé lo que pueda de esta situación, me levantó de la cama y me siento sobre el piso alfombrado en posición de loto, comienzo mis respiraciones lentamente, inhalo y exhalo para concentrarme en meditar y lograr comunicarme espiritualmente con Azazel, después de veinte minutos alcanzó el estado adecuado, siento nuestra conexión y le trasmito en pensamiento lo que está pasando y lo que necesito que haga por mí, tocan a la puerta y me sacan de mi concentración por suerte logre darle el mensaje completo, me incorporo y camino hacia la puerta, al abrirla me doy cuenta de que es Adaia. —Hola, buen día ya estoy lista para

