09

1998 Palabras

—Realmente, hubiera preferido que nos quedemos en casa, Jolie —murmura Máximo, borrando por completo mi sonrisa al estar frente a la hermosa fuente de los cuatro ríos en Plaza Navona. —Tú propusiste venir aquí —le recuerdo un poco fastidiada por la extraña actitud que ha demostrado hoy. —¿Te parece si vamos a comer algo por aquí cerca? —pregunta, sonriendo con sus dientes perfectos. Me toma de la mano y antes de que yo pueda responder algo, él ya me está guiando lejos de la hermosa Plaza Navona que hoy decidimos visitar. Lo miro de reojo, con un poco de molestia, puesto que desde que llegó a buscarme a mi departamento para venir aquí, ha estado de mal humor y por más que lo intento, no logro conectar con él, como la vez anterior que no vimos en Mirabelle. Sin rechistar, camino a su l

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR