—¿Eso que se escucha en la oficina de Alondra es….? Nahia deja la pregunta incompleta, pero entiendo a la perfección a lo que se refiere, porque los gemidos de nuestra jefa resuenan por todo el piso y no pasan desapercibidos entre los demás trabajadores, quienes observan con diversión a la puerta de Alondra. —Sí, creo que alguien ahí adentro está tocando el cielo con las manos —le respondo a Nahia. —Espero que eso mejore su humor —dice mi amiga con diversión y yo asiento con la cabeza—. Al parecer ya se arregló con su novio. Aprovecho de voltearme hacia mi amiga y comentarle las novedades respecto a mi situación con Batman. —Cambiando de tema… —murmuro con una sonrisa coqueta—. Salí con Batman. —¿¡Qué!? —chilla Nahia, mirándome con sorpresa—. ¿Cuándo? ¡Cuéntame todo, Jolie! —S

