Los últimos días no he podido dormir casi nada, debido a que la fiesta de Imperio por fin es hoy y la carga laboral que Alondra nos puso encima a mi y a mi mejor amiga fue de locos. Tuvimos que encargarnos de enviar las invitaciones, reservar el lugar a último momento, porque Alondra olvidó hacerlo, además de conseguir decoradores que dejaran todo elegante y también, contratar un servicio de banquete para los invitados. Estábamos al borde del colapso y aunque sabíamos que nada de eso era parte de nuestro trabajo lo hicimos igual, porque sabíamos que de este evento dependía nuestro futuro laboral. Ahora junto a Nahia paseamos juntas por el lugar, que ya está repleto de personas y a pesar de que ambas tuvimos que hacer muchas cosas hoy, debo decir que nos dio el tiempo para vernos hermos

