Héctor, el líder del equipo creativo de Little Ones me observa con una enorme sonrisa cuando le entrego los bocetos corregidos en la carpeta que Eva me entregó hace unos días. Aquel hombre moreno y alto, había resultado ser muy agradable y me hizo sentir cómoda desde el primer momento, al igual que Ginebra, su esposa, quien también forma parte del equipo de la marca. —Hiciste un muy buen trabajo, Jolie —señala Héctor, mientras continúa hojeando la carpeta—. Le diste un sentido completamente distinto a cada diseño. —Gracias, me alegro que te hayan gustado —sonrío algo tímida. Ginebra le extiende la mano a su esposo, para que él le entregue la carpeta y así lo hace, deja la carpeta en sus manos y luego se inclina sobre la mesa para mirarme con curiosidad, —De seguro vamos a sacar un p

