Abby. El Área 51 siempre me ha parecido un mito, una leyenda del desierto en que supuestamente habita esta ultra secreta base, que no es tan secreta. Uno de los secretos mejor guardado del gobierno, que irónicamente es un destino turístico. Y frente a mi tengo a dos hombres cuya empresa desarrolla tecnología para ellos. La jodida Área 51. Es irreal, deseo hacer miles de preguntas, pero soy consciente de que no pueden contarme gran cosa, si es que pueden revelarme siquiera la existencia de dicho contrato con el gobierno. De pronto la declaración de confianza de Sayer me viene a la mente. En ese momento Thomas no dijo nada, pero el que esté dispuesto a revelarme información tan delicada actúa mejor que las palabras. Este complejo hombre confía en mí, al menos con sus negocios y su hij

