Thomas. Observo a Sayer ir y venir con un argumento tras otro para convencer a Trina de venir con nosotros a Nueva York. Ni uno solo está surtiendo efecto, pero eso es algo que ya había visto venir. La razón por la que permanezco tan callado es para encontrar la raíz del problema. Sayer la hace hablar sin parar desde varios ángulos, mientras yo solo escucho y trato de descifrar la mejor forma de convencerla. - ¿Y no te importa para nada que queramos cuidar de ti?- noto que mi hermano ya se está enfureciendo- ¿Tan poco te importa nuestra preocupación? -Los amo chicos, pero no es la primera vez que me dejáis sola- un golpe bajo- no quiero que me veáis descender lentamente a la muerte. Decido intervenir por primera vez en la discusión. - ¿Prefieres robarnos el tiempo que nos qued

