Abby Shannon abre mucho los ojos, ahogando un grito se lleva la mano a la boca. Algunos comensales nos lanzan miradas sospechosas, pero vuelven a lo suyo sin dilatación. -Eso es horrible, e increíblemente peligroso Abby. -Lo sé, por eso todos tenemos nuevos complementos de seguridad. Incluida tú. -¿Yo? ¡Pero si yo no he visto nada! ¡Ningún guardaespaldas me ha seguido últimamente!- dice indignada. Me rio disimuladamente, sus guardias son extremadamente discretos y muy buenos a la hora de desaparecer. No me sorprende que ella no los haya notado. -Su trabajo es que nadie se dé cuenta de que están ahí, incluida tu- puntualizo. -De igual modo me parece chocante. Unos segundos después Henry se aparece a mi lado, teléfono en mano. -El señor Henderson desea hablar con usted. Mi

