Abby. Las palabras de despedida de Shannon me golpean con la fuerza de un tsunami. ¿Usamos protección? Mis recuerdos me dicen que no, lo que puede ser un error monumental. No me encuentro en control de natalidad, quedar embarazada puede ser una posibilidad real. ¿Ya olvidaste el cuento de la miel y las abejas? Ya había tardado en aparecer. Me tenso en la cama, la ansiedad cerniéndose en el horizonte. No obstante, me obligo a pensar con cabeza fría. Fue solo una vez, y soy una firme creyente de que la mayor parte de la noche cuenta como una vez, por lo que la probabilidad es baja. No debo preocuparme tanto por el asunto. Me levanto en dirección al baño. Luego de una ducha y lavarme los dientes, curiosamente con mi propio cepillo. Salgo para revisar el armario y encontrar mi

