Las decisiones que tomamos día a día en nuestras vidas, nos enseñan grandes lecciones o nos dejan grandes triunfos. Mientras que los segundos son recordados con alegría y orgullo, las lecciones de la vida, nos pueden dejar secuelas grandes y dolorosas, algunas se recuerdan con rabia y rencor, mientras que otras veces esas lecciones nos dejan sin alma y en un proceso de recuperación tal que podemos olvidar quienes somos. Una mujer en la sala de un hospital tomó una decisión que le costó la vida a otra, tomó una decisión que le causó un dolor tal que dejó de sentirse viva por mucho tiempo. CRISTÓBAL Palidecí desde el primer momento en el que note la ausencia de Katerina, la conocía lo suficientemente bien, como para saber que había salido corriendo en la primera oportunidad que tuvo c

