VIII He fallado a mi propia promesa al dejar escapar ese comentario de mi Yo presente en esa última página. Al decidir reponer de nuevo en el papel toda la historia que perdí ese día, me puse la meta de escribir como un narrador que cuenta su historia, la que vivió en aquel entonces, narrada en primera persona, pero con la restricción clara de no permitirme las intervenciones del Yo del hoy, con el objetivo de contar una historia mucho más verosímil y comprensible, pero al hacer esta aclaratoria no hago sino continuar rompiendo los parámetros que yo mismo me impuse, convirtiendo esta narración en un entresijo que cada vez se me complica más. Ojala pudiera borrarlo todo, pero mejor es seguir. Pero es que no puedo ser demasiado duro conmigo mismo, al encontrarme cerca

