Corruptos

1131 Palabras
Narrador :       Los chicos necesitaban que pareciera que la policía lo había matado. Para ello necesitaban tener a uno de los suyos dentro de la escena para ello reclutaron al oficial Williams un oficial que no llegaba a los 40 años con familia y esposa ; lo cual significaba un seguro ante contingencias ante cual rebelión por parte de nuestro oficial. Llevaba una vida muy bien acomodaba para ser un policía, una gran casas, carros del año. Una hija en una de las mejores escuelas privadas del país; pero a nadie le llamaba la atención después de todo lo disfrazaba con un par de restaurantes finos a nombre de la esposa que tenían en el centro.       Pero como tenia este hombre esta fortuna había trabajo por mas diez años con una de las bandas criminales mas poderosas de todo el continente. Al principio se dedicaba a pasar uno que otro dato, luego misiones de espionaje e inteligencia, más tarde tortura y cuando finalmente quiso salir se dio cuenta que no podía tenia su ser tan embarrado en esa masa fangoza que llamamos corrupción que ya no podía echarse para atras. Si bien ya no torturaba a nadie, al ser un oficial de alto mando en la policía el manejaba todas las tareas para mantener a la policía distraída y al margen de sus operaciones; claro que por eso el se ganaba una importante comisión. Pero con Martín seria diferente, el mismo tenía que encargarse.     Pero para entender como llegan ellos tendremos que retroceder hasta el día del escape Roberto:     Me encontraba en la estación de policía de Seattle, parecía un día tranquilo, nos encargamos de llenar unos reportes sobre un par de carteristas cuando un informe nos llego a todos los oficiales, se trataba de la fuga de 7 prisioneros de los cuales seis eran de alta peligrosidad. Al principio recuerdo pensar solo será atraparlos pero justo minutos después me llega una llamada de un número sin identificar sabia que significaba.      Momentos después de aquel aviso iba con los muchachos  en una patrulla,  por la autopista , buscando una camioneta extraña, modificada con piezas diferentes. Después de unos minutos la encontramos, iba  como si nada, tratando de no levantar sospechas. Lo que no sabían es que ya los habíamos divisados     Minutos después mi equipo decidió activar la alarma sabia que la persecución iba a empezar. Los chicos notaron nuestra presencia pues en segundos ya iban a toda velocidad por la utopista. Mientras nosotros acelerábamos tratando de alcanzarlos. Ordene a mi equipo que dispararan a toda discreción con el objetivo que entraran en pánico. La gente al rededor nuestro se estremeció, muchos autos pararon las familias solo se tumbaban en posición fetal cubriendo sus cabezas, tenían la intuición de que algo malo estaba pasando, mientras las balas volaban por el aire, dos pratrullas aparecieron por el costado liberándonos el tráfico. La misión era que pareciera un accidente o que la policía los había ejecutado producto de la persecución, Minutos después di la la orden de cerrar la autopista dos kilómetros mas adelante. Con esto los obligaríamos ir al bosque para ejecutarlos mas adelante y este tema ya estaría acabado o eso pensaba yo. Narrador:     Ambos autos seguían a todos velocidad por una carretera de tierra que atravesaba el bosque de repente la camioneta se desestabilizo, el auto parecía dar vueltas en el aire hasta que poco a poco cayó si estuviera en cámara lenta cayo al suelo expulsando vidrios humo y olor a combustible por toda la zona.     Nuestro oficial llego minutos después, el humo hacia imposible divisar la escena, el equipo de Roberth no se podía acercar sabían lo que ese olor significaban que tarde o temprano iba a explotar. El equipo estaba estremecido DIN embargo Roberto lo había conseguido y nadie sospecharía de la banda esto para ellos, los medios, sólo seria un desafortunado accidente  en una persecución.     Horas después de haber llegado los bomberos y el equipo forense. Sin embargo esta vez estarían bajo la inspección de nuestro oficial algo inusual en cualquier investigación, esto debido a que el tenia que cerciorarse que ninguno hubiera escapado, lucía confiado pero minutos  pasaron y sus cara cambio el equipo noto que faltaba un cuerpo, el de Martín.     Inmediatamente ordenaron la inspección de la zona solo encontraron un par de rastros de sangre, pero sabia que no debería estar lejos. Pasaron las horas y todo lucía sin novedades. A Roberto solo le quedaba una cosa tendría que a acudir a un viejo amigo, ahí era donde entraría jose, nuestro señor canoso de barba larga y aspecto desaliñado. José:      Me encontraba en mi cabaña en medio del bosque, ese bosque de pinos altos, clima húmedo y frío que separaba a Seattle de la ciudad de Vancuver. Como de costumbre me dirigí a alimentar a mis gallinas y regando mis platas, y esperando la noche para ver la novela o serie de turno. Después de todo, tenía una vida tranquila muy diferente a mi pasado, donde tuve que renunciar a muchas personas y muchas cosas para poder llegar a este punto de mi vida, donde ya no tenía que preocuparme de policías, pandillas, enemigos. Así significará renunciar a mi patria, ya no me era permitido cruzar al lado estadounidense. Ahora solo era yo. Pero lastimosamente no duraría mucho más. Ese día recibí una llamada: —Hola José, me recuerdas soy Roberto, tengo entendido que nos debes algunos favores y creo que  ha llegado la hora de cobrarlos —dijo con voz sarcástica.     Jamas pensé que esta llamada llegaría, pero seamos realistas nunca estas fuera de una pandilla del todo. —¿Que es lo que quieren? —titubie      Según lo acordado el plan era simple, conducir en mi auto hasta el pueblo y encontrar al sujeto primero, antes que la policía. Pero las cosas cambiarían, ya era de noche conducía de regreso, la búsqueda en la ciudad no salio como esperaba. Hacia mucha niebla pero a lo lejos distingui  una silueta, al acercarme noto que era un hombre tenia un par de heridas, una en la cabezas y otra en la espalda. Tenia un presentimiento. El hombre parecía perder noción de la realidad estaba débil, de un momento a otro su cabeza chocó con el asfalto.     Lo subí a la camioneta, necesitaba saber que haría con el así antes de llamar a Roberto me cerciore a que seguía inconsciente. Me dio todas las indicaciones, así que lo deje en el estacionamiento del hospital, revise su brazo efectivamente antes de irme, era el. Ese tatuaje era inconfundible. Ahora sólo tenia que esperar a que ellos llegaran.    Sabia que la policía me buscaría luego pero  seria por simples apariencias. Roberth me mantendría a salvo. 
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