LA ESCUELA

1003 Palabras
ESPERANZA - Mi nombre es Esperanza Delgado López nací el cinco de Junio de mil novecientos sesenta y ocho, en el rancho El Paraíso, soy hija de Gustavo Delgado Frías y Maria De Jesús López Escobar. - Muy bien el que sigue. - Con esta identidad dio comienzo mi nueva vida, mis padres me enrolaron en la escuela primaria del rancho El Naranjo, la cual se encontraba ubicada a dos kilómetros de distancia del Paraíso, claro es mucho decir que era escuela ya que está contaba con una sola aula de clases a la que asistimos todos los niños de los alrededores por ende había alumnos de todos los grados en el mismo salón de clases, mi maestra era una mujer muy hermosa de estatura mediana, pelo rubio, ojos marrones y una nariz pequeña, su nombre era Clara Elizabet Negrete, ella nos dividió en grupos según el año escolar al que pertenecía cada estudiante, pasaba todo el día de mesa en mesa poniéndonos trabajos de acuerdo a nuestros nivel educativo, las únicas clases que compartimos todos eran educación física y manualidades, mis compañeros aprendían lentamente era aburrido ir a su paso por ende me quedaba dormida. - Señor Gustavo su hija se duerme en clases diariamente mándela temprano a la cama para que no se vuelva a repetir. - Maestra la niña aprende todo rápidamente ella se aburre si pasa mucho tiempo sin hacer nada, póngale más trabajo para que se mantenga ocupada. - ahora entiendo porque sin cuestionar termina todos sus trabajos con rapidez, si no le molesta me gustaría ir a su casa este fin de semana para hacerle algunas pruebas y ver cómo le puedo ayudar. - Papá apunto por la ventana de la escuela hacia la casa de piedra blanca, ¿Ve la casa que está al cruzar el río? La maestra asintió, esa es su humilde casa cuando guste ir las puertas siempre estarán abiertas para usted maestra. - La maestra llegó al Paraíso se puso a trabajar conmigo después de todo lo que estudiamos habló a papá Tavo. - Señor su hija tiene un alto coeficiente intelectual no se si me estoy enfrentando a una niña genio, de mente fotográfica o ambos. - Disculpe mi ignorancia maestra, ¿qué es eso.? - Esperanza es muy inteligente va a necesitar mucha atención de mi parte para ir a su ritmo, no se hasta donde le voy a poder ayudar, como ve tengo alumnos de todos los grados eso me mantiene ocupada todo el día, lamentablemente no podré dedicarle el tiempo que ella necesita, será mejor para ella si la lleva a una escuela en la ciudad allá podrán sacarle todo su potencial a esa cabecita. - Eso no se va a poder, no puedo ir todos los días a la ciudad tengo mucho trabajo en mi terreno para eso tendría que ir regresar volver a ir y regresar no me puedo dar el lujo de gastar tanto en viáticos. . - Lo que puedo hacer es dejarle mucha tarea si no la termina o no la puede hacer está bien, le ayudaré en clases, también me quedare media hora después de clases para tratar de ir a su ritmo. - Todos los días regresaba a casa con mucha tarea ya no podía ayudar en las tareas familiares por hacer la tarea escolar, era necesario aprovechar la luz del día ya que no teníamos electricidad, nos alumbrábamos con lámparas de petróleo crudo o con velas de cera que mi mamá hacía, jamás me permitía hacer la tarea con la luz de la lámpara mucho menos con las de las velas. - ¡Ni lo mande Dios que usted vaya a hacer tarea con tan poca luz se va a quedar ciega! - Ocasionalmente no me quería bañar para terminar la tarea de la escuela. - La mugre no es sinónimo de pobreza. ¿Quiere que se le peguen los piojos en la escuela? Nosotros somos pobres no sucios además tenemos el privilegio de tener agua caliente para bañarnos, sea agradecida y váyase a bañar. - Mamá pero no voy a terminar la tarea. - ¿No lleva prisa por terminar la escuela, o si? A ver dígame. ¿Que va a hacer después que termine la primaria? Se va a quedar aquí a ayudarnos a trabajar el rancho, no sea tonta disfrute su niñez juegue con los niños de su edad, acabe la escuela a la edad que debe ser, mire que más vale gota que dure, y no chorro que se acabe pronto. - Mamá no tengo amigos en la escuela, además como voy a jugar ustedes siempre me dicen que no camine entre las piedras ni la maleza porque me puede salir una víbora y el patio de la escuela está lleno de piedras y hierbas por lo tanto siempre me quedo en el salón con la maestra. - Esa maestra no termina de gustarme. - Ella me dedica la hora del receso y no le importa comer a bocados todo por ayudarme a avanzar en los estudios, cabe mencionar que me trae algunas frutas, ensaladas, vegetales hervidos, sándwiches de atún o pollo y frutos secos sin duda alguna se percato de que mi precario alimento se basaba en patatas, tortillas o pan. - Dele gracias a Dios que tiene que comer aunque sean patatas. - Si pero con alimentos tan nutritivos yo crezco y aprendo a pasos agigantados, a me gusta aprender cosas nuevas. - Cosas que aquí no le van a servir de mucho. - Ay mujer ya déjala en paz a ella le gusta estudiar. - Si pero más vale gota que dure y no chorro que se acabe, esas palabras dichas por mamá Chuy sonaban en mi cabeza una y otra vez cuando me gradué de la primaria pues no estaba preparada para lo que vendría después de terminarla. - El que no oye consejos no llega a viejo, le advertí que se la llevara con calma mírese ahora ay está toda aburrida.
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