EL SECRETO

1000 Palabras
GUSTAVO - Esperanza se despierta por las noches aterrorizada, la abrazó fuerte, la beso y le digo al oído, todo está bien mi niña hermosa, mientras estés a mi lado nada te pasará yo jamás te voy a dejar sola, después de llorar un rato me abraza. - ¡Te amo papá! - Se acomoda en mi brazo izquierdo y se vuelve a dormir, sabemos que le teme a las víboras porque algunas noches cuando corremos a su lado para tranquilizarla apunta hacia cualquier sitio. - Se fue por allí grita con los ojos muy abiertos. - ¿Que viste? Le pregunto y ella contesta. - No se, es un animal largo y frío. - El primer día que la encontramos histérica realmente creímos que se había metido una víbora así que buscamos hasta el mas mínimo agujero y lo tapamos ya con el tiempo nos dimos cuenta que son pesadillas para protegerla aun mejor le trajimos dos gatitos tigre y pantera, si no le relajan su sueño por lo menos la protegerán en caso que se encuentre una víbora, de cualquier forma sigue viniendo a la cama cuando inconscientemente escucha a los coyotes maullar o si hay tormenta, ocasionalmente en sueños sigue llamando a su abuela. - Mi esposa insiste en que la abuela abandonó a nuestra pequeña, mi teoría es que resbalaron y la abuela cayó al vacío debido a que encontré a Esperanza muy cercas de la orilla del cañón, me resisto a pensar que alguien abandonó a una niña tan hermosa pero solo Dios sabe lo qué pasó, algo que si sabemos es que Esperanza es muy inteligente, aprende todo fácilmente aveces dice y hace cosas las cuales sabemos aprendió en otro sitio por ejemplo sabe leer y escribir la he escuchado contar de corrido hasta ciento cincuenta el día que le pregunté. ¿Quien te enseñó los números mi niña hermosa? - ¡Ay papá ya no te acuerdas que tú me los enseñaste! - Obviamente no fui yo porque no se leer ni escribir, suponemos que fue su padre, ella me confunde con el, eso es bueno para que no se sienta triste sin ellos. Ayer mientras comíamos mi esposa me llamó Gustavo, Esperanza abrió los ojos como platos me miró fijamente y preguntó. ¿Te llamas Gustavo Delgado? Sorprendido de que me preguntara por mi apellido asentí con la cabeza sabíamos que nunca le habíamos dicho nuestros apellidos, acto seguido nos habló algo que nos puso los pelos de punta, - Ella dijo que la perdonarás porque si no la perdonas nunca saldrá de la oscuridad. - ¿De quien hablas pequeña? - De la mujer bonita, de pelo rubio, dijo que se quedó estancada en la oscuridad porque les dijo cosas feas y no tuvo tiempo de pedirles perdón, ni de confesarte la verdad. - ¿De qué habla muchachilla? - Su mamá la llevo a sacarle al bebé que tenía en la barriga para que no se hiciera gorda y fea sobre todo porque no sabían si tu eras el papá. - En ese instante quiénes abrimos los ojos como platos fuimos Marí Chuy y yo. - ¡Esto debe ser una broma! Grito Marí Chuy y empezó a reír a carcajadas unos segundo más tarde se le rodaron las lágrimas se levantó de la silla y me planto tremenda bofetada mientras me cuestionaba a gritos. ¿Con quien me hiciste los tamales de chivo viejo rabo verde?. - ¡Como puedes creer que te engañe chaparrita si en El Paráiso tú eres la única mujer además siempre andamos juntos. ¿Esperanza de qué mujer hablas? La interrogué. - Dijo que se llamaba Florencia, que ella y yo somos almas gemelas yo necesitaba de ella para regresar aquí y ella para que te contara su secreto. - ¿Donde la viste?. - Cuando me dormí en el hospital ella necesita que la perdonen, también dijo que le dijera a María de Jesús que no la odiaba, estaba enojada, celosa por qué María era la mujer que ella no podía ser, su mamá la estaba prostituyendo y por respeto nunca se reveló la señora inventaba viajes a la ciudad de Agua Azul para visitar a la familia y le pedía que la acompañara, después su mamá la dejaba en una casa afuera de la ciudad con un anciano y cuando salió embarazada le sacaron al bebé por miedo a que se pareciera al viejo, pero la vida no tardó en cobrarle su error, para ella deshacerse del bebé y verse la cara sin piel y pestilente era realmente doloroso física y emocionalmente, lo único que le calmaba el ardor que le consumía la piel era el ungüento que María De Jesús le daba, el enojo de Florencia para con María de Jesús era porque muchas veces cacho a Gus viéndola con ganas de darle una nalgada en el trasero, aunque usted era serio su vista morbosa delataba que sin querer usted se estaba enamoró de María de Jesús porque aparte de tener un cuerpo de infarto ella era noble, trabajadora y fiel no como Florencia quien se describió a sí mismas semejante a un parásito sin voluntad propia quien hacía todo lo que su mamá le decía a sabiendas de estar mal e intento matar a María de Jesús porque la noche anterior Gus estuvo en el cuarto con ella y la llamo Marí Chuy acto seguido se fue a vomitar al baño para ella eso fue una ofensa imperdonable, pero que ha tenido tiempo de sobra para reflexionar y darse cuenta que María de Jesus era el destino de Gus. - Vaya, Vaya, después de jodernos el pasado ahora desde el más allá nos quiere j***r el futuro, nada más eso nos faltaba comentó mamá Chuy, pero donde la viste. - Era un lugar oscuro yo no podía salir de allí y ella tampoco. - ¿Y ella se fue a la luz cuando saliste de allí? - No lo sé.
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