CRUDA REALIDAD SEGUNDA PARTE

993 Palabras
GUSTAVO - Hoy si se le pasó la mano a Marí Chuy le faltó al respeto a la maestra y para colmo golpeó a Esperanza, lo peor de todo es que dijo la verdad aunque queramos no podríamos pagar sus estudios mi niña hermosa llora con mucho sentimiento es obvio que se siente herida, abracé a mi hija e interviene antes que Marí Chuy dijera más de la cuenta, “ya basta” grité, no se que te pasa pero gritar y golpear a la niña no es la mejor forma de solucionar los problemas, bastante tuvo con lo del coyote, levante en brazos a Esperanza y salimos de la casa, abrazada a mi lloraba en mi hombro empecé a caminar hacia el río quizás en el columpio se contenté me dije mentalmente al llegar a las escaleras vi a la maestra sentada en el primer escalón de abajo hacia arriba al percatarse de mi presencia se levantó. - Disculpe mi atrevimiento, ya me voy. - No la Estoy corriendo maestra, espero que pueda perdonar el mal comportamiento de mi esposa. - No se preocupe, la entiendo si ella fuera mi hija también me sentiría entre la espada y la pared. No llores Esperanza todo va a estar bien. - ¡Dios mío, la golpeó.! - Exclamó con los ojos muy abiertos al verle la mejilla de la niña, maestra le prometo que esto no volverá a pasar, la invité a sentarse con nosotros al area de recreación para distraer a Esperanza quien de tanto llorar se quedó dormida, maestra yo quisiera que mi hija sea una abogada o una doctora el problema es que somos pobres no podremos pagarle una carrera universitaria. - Don Gustavo, con esa inteligencia ella puede obtener una beca incluso internacional si lo desea lo importante es que estén dispuestos a apoyarla, - ¿Qué podemos hacer? - Por el momento nada, llegado el momento yo me encargaré de tramitar sus documentos para las becas y tenga por seguro que la apoyaré hasta el final. - ¿Qué gana usted con todo esto? - El privilegio de ver a una de mis alumnas terminar una carrera universitaria. -¿Por qué ella? Usted tiene más alumnas. - Para serle sincera ella es la única que tiene el potencial para triunfar en la vida. - Al regresar a casa Marí Chuy ya estaba mas tranquila, casi se había acabado el pastel de chocolate qué la maestra le trajo a la niña, la acosté en su cama de paja pues seguía dormida. - Si te lo comiste todo es que está delicioso. - No se preocupe les deje un trozo para ustedes. - vamos sentémonos afuera, ella se sentó junto a mí recargo la cabeza en mi hombro y empezó a llorar. ¿me vas a decir qué te pasó.? - Tengo sentimientos encontrados estoy enojada con la maestra por sobrecargar a mi muchachilla de trabajo la está condenando a dejar su niñez en los libros. - Chaparrita, la maestra nada tiene que ver en esto, ella solo trata de ayudar a Esperanza. - ¿La está defendiendo? - Debes entender que es la cabeza de nuestra niña quien la lleva a ese ritmo. - Poro lo que yo quiero es que ella tenga una niñez normal que siga el curso de la vida como cualquier niño de su edad también me duele despertar a la realidad darme cuenta que la pobreza en que vivíamos le va a cortar las alas a una niña capaz de llegar muy lejos, me aterra pensar que tendrá que convivir con personas mayores que ella, tengo miedo de que puedan hacerle daño quizás soy egoísta pero no quiero que se vaya de nuestro lado tampoco quiero que se quede estancada en este lugar porque si ella no supera sus miedos no podrá sobrevivir aquí. ¡Dios todo esto es tan difícil ni yo misma me entiendo, es muy complicado ser buena madre. - Nadie dijo que ser padres era fácil chaparrita, ella no puede vivir en una caja de cristal, nos hemos enfocado en sobre protegerla, en mantenerla alejada de sus miedos y nos olvidamos de darle las herramientas para sobrevivir en este lugar, sus miedos no son más que recuerdos de lo que le pasó. - Y que podemos hacer para ayudarla. - Enseñarla a vivir aquí después de todo las probabilidades de que se encuentre una víbora no son muchas dejémosla que ande libremente por todos los alrededores. - Con el machete y un garrote en mano por si se encuentra con un animal. - Así mero chaparrita, también debemos apoyarla con lo de la escuela si nos coordinamos podemos rentar un cuarto para que te vayas a vivir a la ciudad con ella. - Qué voy a hacer yo en la ciudad yo soy del rancho solo se trabajar en el campo y con los animales, oye espera podría trabajar en una casa, con eso pago el alquiler. - ves como no todo es tan difícil. - ¿Entonces por dónde empezamos? - Hay que enseñarla a matar víboras. - No sé diga más a partir de mañana ira con nosotros a trabajar en la milpa si no nos sale ninguna nos adentramos en el monte iremos en busca de ellas como dice el dicho si ellas no vienen a nosotros nosotros iremos a ellas. - ¡Esa es la actitud! ¿Qué te parece si la llevamos todos los domingos para que la maestra le revise el trabajo que haga durante la semana? - Eso será un buen comienzo después de todo a ella le gusta estudiar. - Entonces no nos queda más que ser los padres que ella necesita. - ¿Que pasara con nuestra hija en el futuro? - No lo sabíamos hay que darle tiempo al tiempo, disfrutemos de nuestra pequeña y démosle las herramientas necesarias para sobrevivir ya sea en nuestro rancho o fuera de este.
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