CRUDA REALIDAD

1017 Palabras
ESPERANZA - Estaba de vacaciones ya había terminado el cuarto año escolar y la maestra no me dió libros para leer o hacer tareas, en El Paraíso todo seguía su curso normal mis padres se iban a trabajar a su milpa todos los días, como de costumbre me dejaban encerrada en casa nunca me llevaban aunque les suplicara. - ¡En la milpa salen víboras no vamos a poder trabajar por estarla cuidando! - El trabajo del campo es para gente ignorante como nosotros no para una niña tan inteligente como tú mi niña hermosa. - Haga lo que quiera báñese, duérmase, invéntese cualquier cosa que la entretenga nosotros volveremos en menos que canta un gallo no se le ocurra abrir la puerta ni aunque vea un fantasma, que no entre ni un alfiler por esa puerta. - Me estaba quedando dormida cuando de repente escuché a la maestra Clarita gritar mi nombre. - Esperanzaaa. - Creí estar soñando pero volví a escucharla. - Esperanzaaa, Esperanzaaa. - En ese momento una chispa de esperanza brotó en mi dibujando una sonrisa en mi rostro y olvidándome por completo de las palabras de mi mamá abrí la puerta, corrí escaleras abajo hasta llegar a la puerta de entrada a El Paraíso, allí estaba esa señora de pelo rubio y ojos grandes color de marrón con su piel bronceada por el sol traía una mochila colgando en el hombro derecho y una bolsa en la mano izquierda apenas abrí la puerta puso la bolsa que traía en la mano izquierda en el suelo y me abrazó. - ¡Te he pensado mucho Esperanza! - Yo también maestra, agarre la bolsa del piso y empezamos a subir hasta la casa, nos sentamos en los sillones del patio allí me entregó la mochila. - Te traje estas cosas para que no te aburras. - La abracé efusivamente y le di las gracias de pronto se escuchó el maullido de un coyote eso me altero en sobremanera, no podía respirar, empecé a temblar, el pecho me dolía y el ritmo cardiaco se me aceleró, puse mis manos en mi pecho sentí que me iba a morir por mi mente cruzaron unos ojos brillando en la oscuridad y la sensación de que ya había pasado por esto, la incógnita era cuando y dónde. - Esperanza mírame a los ojos. - Cuando vi sus ojos me percaté que estaba sosteniendo la respiración. - Respira profundo ahora aspira lentamente sigue mi ritmo, rota tus hombros hacia atrás luego hacia delante, ahora tu cabeza, no dejes de respirar profundo y suelta el aire despacio. - Masajeó mi cuello, espalda, las sienes y culminó con un fuerte abrazo. - Esperanza mira a tu alrededor esta casa es muy segura sería imposible que un coyote entrara aquí además al menos que te encuentres sola en la noche ellos jamás te atacarán porqué nosotros somos sus depredadores, en la montaña es normal escucharlos maullar, se valiente y aprende a convivir con la naturaleza. - Minutos más tarde llegaron mis padres, a mamá Chuy no le gustó encontrar a la maestra en casa y mucho menos que yo hubiera abierto la puerta de la casa, así que me pidió que entrara a la casa. ¡Como si eso fuera a impedir que escuchara la conversación! - ¿A que debemos el honor de su visita maestra? _ Vine a traerle unos libros a Esperanza para que no se aburra durante este periodo vacacional. - Somos pobres pero no necesitamos sus limosnas así que recoja sus cosas y lléveselas - Discúlpame no fue mi intención ofenderlos es solo que la mente de Esperanza es muy activa y necesita mantenerse ocupada, lamentablemente el último día de clases olvidé decirle a su esposo que pasara por el material al restaurante de mi mamá y no son limosnas todo esto es material da la SECRETARÍA DE EDUCACIÓN PÚBLICA por ende le pertenecen a los niños. - ¿Que diablos gana usted con querer a toda costa que la niña termine la escuela tan pronto? ¿Robarle su niñez, o qué le aumenten el sueldo? - Cálmate chaparrita no te alteres ella solo trata de ayudar mejor agradécele por sus acciones. - Usted sabe perfectamente que la niña merece ser niña en la vida se aprende a gatear, caminar y luego a correr, está maestra lleva a la niña en la tercera etapa de su vida y no lo voy a permitir. - Señora parece que usted no ha entendido, su hija nació con una mente que trabaja al cien todo el tiempo, para ella es muy difícil mantenerse de ociosa, con esto no me refiero a lo físico sino a lo mental que terminé o no la escuela a temprana edad depende de ella, hace un rato ella tuvo un ataque de ansiedad no se si fue provocado por estar sola o al aullido de un coyote pero si fue este quien se lo causó usted como madre debería apoyarla para que salga de este lugar lo más pronto posible o no dejarla sola. - Usted no me va a decir a mi que debo o no hacer con mi hija y no me provoque porque soy capaz de no dejarla volver a la escuela. - Piénselo señora pese a que este lugar es muy bonito las fobias no se superan tan fácilmente, con su permiso me retiró los libros los puede entregar en la librería pública cuando termine de leerlos. - La maestra se fue mis padres entraron a la casa y lo primero que escuché fue a mamá Chuy gritando. - ¿Que parte de no habrá la puerta no entendió? ¿Que diablos gana con estar estudiando? Para encontrar un hombre que la mantenga no se necesita estudio, nada va a ganar estudiando la primaria tan aprisa porque nosotros no podremos pagar para que sea la abogada que tanto quiere su padre. - La maestra es buena no tiene nada de malo que le haya abierto la puerta, no supe porque pero mi mamá me lanzo una bofetada en la mejilla derecha.
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