Capítulo 15

2080 Palabras
REBECCA Ya que le dieron de alta al señor Mantovani, al día siguiente nos fuimos al galpón, ahí nos encontramos con Amber y Pepe. Ellos también querían ser parte del espectáculo. -Hola tortolitos, no los he visto desde hace 5 días. Y entonces veo la mano de Amber y ya me imagino lo que debieron estar haciendo. -Así que es oficial. Serás la esposa de un mafioso. -Seré la esposa de mi mafioso. Todos no reímos de sus chiste lleno de posesividad que sé que a Santoro desarma. -Bien, espero ser la madrina al menos. -Claro y Gian es el padrino. -Será un honor para nosotros, ahora tortolos a lo que vinimos. Nos pusimos serios y nos fuimos a ver a nuestro huésped de honor. Entramos y estaba en una silla amarrado con el suero conectado. Lanzo la puerta a propósito para que se despierte. La reunión para decidir su destino se llevó a cabo ayer en la noche, y con las pruebas que presentamos tenemos luz verde para volverlo mierda, de todas formas nadie se atrevía a llevarme la contraria. -Ciao Calabrese, ¿Cómo te tratan?, espero que bien. -Deja el teatro y termina de una buena vez. -Oh pero si apenas empiezo. Quítenle la vía amárrenlo con las manos arriba, esta demasiado cómodo para mi gusto. Procede a hacerlo tomo una de las tijeras y empiezo a cortar su ropa, huele horrible, desde que llegó no se ha bañado. Lo dejo solo en bóxer. Tomo un cigarro y se lo doy a Pepe para que lo encienda, a mí el cigarro no me gusta más que para torturar a la gente. Me lo da ya encendido y comienzo a acercarlo a su torso. -Entonces Carmelo, que pretendías con todo esto. Lo quemo con el cigarro y el trata de reprimir el dolor. -Sabes lo que pretendía. Quería que fueras mía, necesitas un hombre de verdad no un imbécil que cae en coma porque no sabe lidiar con su despecho. Giancarlo se le acerca y con un bate y le pega en las costillas. -A mí me sabe a mierda lo que tu opines de lo que yo necesito o no, yo decido quien vive, quien muere y sobre todo decido a quien carajo meter en mi cama y ese no ere tú. Lo vuelvo a quemar con el cigarro dejándolo más tiempo que el anterior. Como terminé apagando el cigarro. Tome un cortador de habanos entonces se lo entrego a Pepe que le llega hasta sus manos. Posiciona el agujero en su dedo meñique y espera mi señal. -Bien ya sabemos el motivo ahora quiero saber desde cuando estabas ideando esta mierda de plan que al final no te funcionó de nada. No responde. Entonces le hago la seña a Pepe para que proceda y le corta el dedo. Un alarido de dolor se le escapa y la sangre mancha su rostro. -MALDITA PERRA. -Vuelvo a preguntar ¿desde cuándo? -Desde que te casaste con Pepe, ¿Quién crees que ayudó a la perra albanesa a joderle la vida a este cabrón? Si princesita fui yo y también fui yo quien daño el avión para que explotara solo que no contaba con esta aparecida para que le salvara la vida. -Maldito imbécil. Entonces Pepe comienza a golpearlo sin control como si fuera saco de boxeo. Cuando se cansa veo que el hijo de puta escupe sangre. -Tampoco contaste con que me volvería a casar con Giancarlo. -Es que a quien se le ocurre primero se comporta como un hijo de puta y luego anda llorando por los rincones arrepentido pidiendo perdón yo siendo él hubiese tomado el control y a la mujer dolida a la fuerza igual que lo hizo al principio. Entonces fue Giancarlo quien esta vez descargó su ira con el bate en el cuerpo de Calabrese. -Eres un hijo de puta, pretendía tomarla a la fuerza. Pero ni con todo la fuerza bruta hubieses podido, ella no es la misma, es un versión mejorada y que tú no le llegas ni a la suela de los zapatos. Vemos como le cuesta respirar, sé por experiencia que está a punto de morir, pero la estocada final se la va a dar Amber, se lo ganó por derecho. -Sabes, tengo una duda, anoche me enteré de algo bien interesante y que quisiera que lo aclaramos delante de la involucrada. Antes que nada Amber te pido disculpas por no decírtelo ayer pero supe por Dante que estaban bastante ocupados y que de todas formas nos veríamos hoy y que mejor manera que dándote el privilegió de cobrar la venganza que tu padre merece. Veo cómo Amber abre los ojos como platos, y aprieta sus puños y su mandíbula. -Explícame que pretendías jodiendo mis negocios en New York y ¿por qué carajo te metiste con Peter Ambrosetti? Veo cómo cambia su rostro, sé que no se esperaba que lo supiera. -¿Cómo lo sabes? -Tengo mis métodos, y solo bastó un poco de presión a la persona justa y voalà estaba cantando como pajarito. -Quería tomar el territorio pero el hijo de puta de Peter siempre de entrometido salvándole el culo a este imbécil. -ERES UN MALTIDO HIJO DE PUTA, TU ME QUITASTE A MI PADRE, TE VOY A MATAR. Entonces toma una cuchara y la acerca a su cara. -Primero te voy a sacar los ojos mal nacido. Vemos como de apoco con la cuchara la entierra en sus ojos y les saca la órbita. Y mientras pega alarido de dolor toma un cuchillo y le escribe en su torso MALDITO y cuando termina con la última letra le entierra el cuchillo en el corazón dando la estocada final. Entonces se tira al suelo y es Pepe que la toma en brazo para alejarla del cuerpo. Le digo a mis hombre que tomen fotos para usarlas como intimidación y que limpien todo. Nos vamos a mi oficina donde esta Pepe con Amber. -Carajo Rebecca ¿no podías decirlo antes? -Antes cuando Pepe, si se lo decía al entrar seguro lo mataba antes de que me diera la información que necesitaba. Y de verdad me enteré ayer. Ustedes no me respondieron el teléfono y luego Dante me dijo que estaban cenando. La deje a lo último porque sé que querría acabar con el hijo de puta, yo no soy la mala aquí. -CARAJO PERO MIRA COMO ESTA. -MIRA HIJO DE PUTA, TU LE VUELVES AHBLARA ASÍ Y VA A HACER LO ÚLTIMO QUE HAGAS. FUI YO QUIEN LE DIJO QUE LO HICIERA ASÍ. -COMO SI ELLA HICIERA LO QUE LE DICES, ELLA SIEMPRE HACE LO QUE LE DA LA PUTA GANA. Le lancé un puño en cara. -Como se nota que ya te importo un carajo, piensa lo que quieras pero fuera de aquí. LARGOOOO. -Rebecca yo… -VETE MALDITA SEA, VETE A LA MIERDA, SI CREES QUE HICE ESTA MIERDA NADA MÁS PARA HACERLE DAÑO, VETE ENTONCES PERO TE OLVIDAS DE NOSOTROS, PORQUE NO NECESITO OTRO HIJO DE PUTA QUE ESTE EN MI COTRA. Y me voy azotando la puerta. Le arrebato las llaves del auto a Dante y me monto para irme de aquí. No puedo creer que el imbécil crea que lo hice con mala intención, carajo que lo que quería era que confesara. Pero no más. Nadie más va a tratarme como le dé la regalada gana. GIUSEPPE Carajo creo que ahora si la cagué. -Pepe, no debiste haberle hablado así. -Amor pero es que me preocupé mucho por ti. -Ella hizo lo que tenía que hacer y me permitió vengarme como era debido. -ERES UN HIJO DE PUTA, AHORA POR TU CULPA SE FUE QUIEN CARAJO SABE A DONDE Y SOLA. ES QUE NO PUEDES PENSAR UN POCO ANTES DE DECIR BARBARIDADES. Veo a Giancarlo entrar como tromba de nuevo en la oficina. -YA SE QUE NO LA AMAS, Y SE NOTA QUE NUNCA LA AMASTE PORQUE CON LA PRIMERA FALDA QUE TE DESLUNBRA YA ELLA TE IMPORTA UNA MIERDA. -COMO TE ATREVEZ A DECIR QUE NO LA AME, SI POR ELLA SOPPORTÉ TU MALDITA SOMBRA ENTRE LOS DOS, NO METAS A AMBER EN ESTO. -BASTA LOS DOS. ESTO NO SE TRATA DE USTEDES, SE TRATA DE ELLA, ES QUE NO ENTIENDE LA PRESIÓN QUE TIENE SOBRE SUS HOMBROS, QUE CARAJO VAN A ENTENDER USTEDES SI SIEMPRE LA HAN TENIDO FACIL, PERMISO, YO VOY A BUSCARLA Y NO SI ATREVAN A SEGUIRME. Y veo como mi mujer sale de la oficina dejándome con un muy cabreado Giancarlo. -Eres un imbécil, desaparécete de mi vista. Carajo y ahora como arreglo esta vaina. AMBER Le pido a Dante las llaves del otro auto y me voy al único sitio que se puede descargar toda su rabia. Llego y justo la veo drenando con el gimnasio moliendo a golpes el saco de arena. Le da con todo, patadas, a puño limpio. -Si lo haces así te joderás las manos. -¿Qué haces aquí? -Vine a ver cómo estabas. Y no te preocupes los deje dándose golpes en la cabeza por cabrones. La veo reírse. -Yo sé porque lo hiciste, y tienes razón, apenas me hubiese enterado lo hubiese matado y sé que necesitabas respuestas, no le hagas caso a Pepe, a veces no sabe cómo lidiar con sus emociones. -Lo sé pero es que a veces es tan jodido saber que por ser mujer creen que pueden juzgarte. Estoy tan cansada. -Tranquila, está bien mandar a la gente a la mierda de vez en cuando. -Gracias, de verdad no sé qué haría sin ti, ahora que estas en mi vida, soy capaz de perdonarlo solo por ti. -Gracias pero que te parece si los hacemos sufrir un poco. -Me parece perfecto. Vamos. Y nos fuimos a un spa sin decirle nada a nadie. Pedimos una habitación en el hotel y pasamos tiempo de chicas como si fuésemos mujeres normales y corrientes y no los ángeles de la mafia. Al final solo le avisamos a Dante para que no se preocuparan y a Giancarlo porque finalmente no tiene la culpa que el otro imbécil se haya comportado así. Nos fuimos al spa, pasamos la tarde maravillosamente luego nos fuimos a la habitación, Dante nos había traído ropa pedimos comida y palomitas de maíz porque pasaríamos una noche de películas románticas y de acción. Estábamos sentadas en el balcón viendo las estrellas cuando ella de la nada empezó a hablar. -Cuando era pequeña soñaba con ser una princesa, por ese tiempo conocí a Pepe, pero no sabía su nombre, lo conocí en un parque cercano a la casa de Vito, mi padrino, desde entonces sin darme cuenta lo empecé a buscar en los chicos que se me acercaban y cómo no lo encontraba pues, perdía el interés. Luego, a los 18 me casaron con Giancarlo y la promesa de una vida de ensueño se fue a la mierda. Fue Giancarlo pero pudo haber sido cualquier otro, porque a esto estaba destinada, no estaba destinada a príncipes azules, a un corcel blanco y a un vida feliz, era la heredera de la mafia, y haya sido por su mano o por la mano de otro debían forjar mi carácter, doblegar mi espíritu y mi voluntad hasta hacerme fuerte, cruel, insensible y despiadada. No podía ser una Capo que soñara con finales felices, en esta vida, eso no existe. Puedes tener un final junto a la pareja que escogiste pero luego de haber pasado un sinfín de mierdas que al final pueden corroerte el alma, pero es esa misma compañía y amor que te mantiene en la cordura a pesar de todo. No es fácil sobrevivir a esta vida. Pero tener aliados, amigos y un amor en estas circunstancias hace la verdadera diferencia, así que gracias por estar aquí, por aceptarnos como parte de tu vida a pesar de saber que no es la vida habrías soñado vivir ni siquiera en tus peores pesadillas. No hubo necesidad que le contestara, ella sabía en mi silencio que contaba conmigo, que mi lealtad hacía ella era hasta la muerte igual que la suya hacía mí y no importaban los hechos o las circunstancias, en esta vida a la que nos enfrentaríamos hasta nuestra muerte éramos aliadas, amigas, hermanas que se apoyarían la una de la otra sin importar lo que pasara de ahora en adelante. Brindamos con la promesa silenciosa de estar para la otra hasta el final de nuestros días.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR