GIANCARLO
Escucho gente hablando a lo lejos pero de todas la voces que oigo, una es la que más me llama la atención y acelera mis latido, y en eso un sonido perturba mis oídos y empiezo a escuchar cómo se van haciendo más nítido lo que me rodea, abro mis ojos de apoco y veo como enfermeras y un médico me examinan, me tardo unos segundos en reconocer a Giorgio delante de mí.
-Hermano nos tenías preocupados, llevas 5 días sin reaccionar.
¿5 días?, Dios Becca debe estar muy preocupada.
-¿Qué paso, dónde está mi mujer?
-Aquí estoy.
Veo como todos se alejan y ella se acerca a mi como todo un ángel, mí ángel. Esta hermosa como siempre pero se ve cansada, agotada en realidad, más delgada, seguro no ha comido un carajo por estar aquí pendiente de mí. Ella se acerca y veo sus ojos cristalizados y se me lanza encima y empieza a llorar todo lo que seguramente se aguantó hasta ahora, toda la angustia, la frustración, el miedo, la tristeza.
-Ya amor, estoy bien, estoy vivo, estoy aquí contigo.
-Estaba aterrada, perdías tanta sangre y no llegábamos al maldito hospital, luego me sacaron la sangre y yo me desmayé por todo el estrés y la adrenalina, luego cuando desperté ya habías salido de la cirugía pero no despertabas y yo tenía mucho miedo, miedo de que esta vez no volvieras a mí.
-Pero siempre vuelvo, no importan las circunstancias, siempre volveré a ti lo juro.
Nos quedamos así un buen rato hasta que ella se calmó.
-¿Y Pepe como esta?
-Bien, él solo tuvo algunos moretones, al parecer fue contigo con quien se ensañó. Puede que sean i miei favoriti pero sabe que tú eres el más importante para mi.
-¿Ah si, el más importantes?
-Si, eres el amor de mi vida Gian, ahora lo sé, incluso cuando creí amar a Pepe, siempre estuviste en mi corazón, por eso cuando vi lo arrepentido que estabas no pude alejarme de ti, no pude sacarte de mi vida, sé que fue egoísta tanto para ti como para Pepe, pero en ese momento no podía ver lo mucho que te amaba.
-No, tú no eres egoísta, fui yo quien la cagó, y me merecía todos los castigos por hacerte lo que te hice, que no me sacaras de tu vida aunque estuvieras con otro para mí era el puto cielo si lo comparaba con una vida sin ti, sobre todo porque ya había experimentado el haberte perdido y fue un infierno, así que no te culpes. Tu no hiciste nada malo.
-Te amo Gian, te amo con mi vida.
-Yo también mi ángel, yo también.
Tomo su rostro con la mano que tengo libre, la miro a los ojos y ella estrella sus labios con los míos en un beso necesitado, pasional y lujurioso, hasta que somo interrumpidos por el son ido de la puerta.
-Hola tórtolos, me dijeron que el muñequito de torta estaba despierto.
-Muñeco de torta que te pateará el trasero si vuelves a llamarme de esa forma.
-Uy pero que genio.
-Hola Dante, cuéntame.
-Hola Capo, todo en orden, ya recogimos todas las armas y eliminado a los objetivos que ayudaron a Carmelo en el robo.
-¿Y Carmelo?
-Esperando por ustedes. Está atado, recibiendo suero porque el muy marica no aguantó ni 2 días con la dieta que le impusiste. Lo tenemos así solo para que aguante a que ustedes vayan a verlo.
-Bien, ya que mi esposito esta despierto, podremos ir mañana, voy a hablar con Giorgio para saber de tus exámenes y que te dé de alta.
Sale de la habitación y nos deja solos.
-Menos mal despertaste, la estaba pasando bien mal. Apenas y comía y porque tanto yo como Pepe y Amber le traíamos comida, se bañaba en el baño de la habitación porque nosotros le traíamos ropa. No quiso despegarse de aquí.
-¿Los Niños?
-Bien, querían venir a verte, pero Rebecca les dijo que mejor esperaran a que volviéramos, hasta que no terminará con los hombre de Calabrese no quiso que los niños salieran de la casa de seguridad. Están con su mamá y sus hermanos, porque Daniele y Raffaele se han encargado de los negocios por estos días.
-Gracias Dante por apoyarla cuando yo no estoy.
-No te preocupes, sabes que no es ningún sacrificio, la admiro, la muy condenada se hace querer con todo y su maneras rudas de manejarse.
-Sabes que solo la coraza que le tocó crear por culpa de hijos de puta como yo.
-Ya no te tortures más, ella ya te perdonó hace mucho, el que aún no se perdona eres tú.
-Si, lo sé.
Nos quedamos hablando un rato más sobre todo el operativo de rescate de las drogas y las armas hasta que llegó Giorgio a revisarme para darnos las instrucciones y darme el alta, no sin antes advertirme del reposo que debo tener por las costillas rotas.
Me trajeron la silla de ruedas pero me negué rotundamente, le dije que descansaría pero que ni sueñen que voy a salir de aquí en silla de ruedas. ¡Faltaba más! El demonio de la mafia en silla de ruedas. Rebecca puso mala cara pero no objetó nada, sabe que primero muerto que hacerme ver débil. Nos fuimos a casa y acordamos que mañana iríamos a hacerle la visita a nuestro huésped.
PEPE
Han sido unos días intenso sobre todo porque desde que le dije a Amber que la amaba no hemos dejado de follar como conejos en todos lados, ya hasta estrenamos mi oficina. De solo acordarme mi pene salta emocionado.
Flash Back
Estaba revisando unos documento cuando alguien toca mi puerta.
-Rosa te dije que…
-No soy Rosa, pero si estas muy ocupado me voy.
Cuando la veo entrar con una gabardina negra, tacones negros, el pelo suelto y un maquillaje como de gatubela caminando de lo más sexy hasta mi escritorio, se me olvidó hasta que carajos estaba revisando, mi pene ya estaba listo para ella y ni siquiera se había quitado la ropa, con su sola presencia mi cuerpo ya reaccionaba a ella.
-Para ti siempre estoy disponible.
-Que bueno abogado, porque necesito de sus servicios.
-¿De verdad? ¿Y eso por qué?
-Es que estaba bailando en plena vía pública y un policía me quiso apresar pero no me dejé.
Me encanta cuando se mete en el papel, desde que hicimos el primer juego de roles hace un par de días, le encanta interpretar a mujeres malas, pero yo sé que solo lo hace conmigo, y que todo es parte del guion improvisado.
-¿Y por qué la meterían presa por bailar en la calle?
-Porque estaba bailando así.
De repente se enciende una música que invita a esos bailes sensuales que haces las stripers, ella saca sus manos de los bolsillos y se quita de apoco la gabardina y lo que veo casi me provoca un infarto, tiene un conjunto de lencería negra con un ligero que le sostiene sus medias y mientras lo hace va haciendo movimientos sensuales que me llaman a tocarla, a amarla, a poseerla. Se va acercando a mi mientras yo me alejo un poco del escritorio y me recuesto de la silla para disfrutar del espectáculo, abro mi pantalón y saco mi pene para que vea lo feliz que esta de verla haciendo lo que hace.
-Y dígame abogado ¿puede hacer algo por mí?
Dice la muy descarada acercándose a mí, montándose en horcajadas sobre mis piernas y poniendo sus tetas en mi cara.
-Claro que puedo hacer algo por usted, pero le va a costar.
-No tengo dinero, dígame cómo puedo pagarle abogado.
Dios ya no resisto más así que me dedico a despojarla de su brasier y con mis manos rompo su hilo dejándola solo con las media los tacones y el liguero. Carajo que se ve sexy la condenada.
-Eso es muy fácil de resolver señorita.
Y meto una de sus tetas en mi boca mientras que con mi mano derecha juego con la otra, ella jadea por mi acción y empieza mover sus caderas mientras que con sus manos en mi nuca me hace saber que quiere que continue con mi tortura hacia sus senos, voy a alternando mi boca entre uno y otro mientras que con mi mano libre posiciono mi pene en si entrada para penetrarla hasta el fondo, siento como ella misma se sienta encima y ambos gritamos de placer por sentirnos unidos de esta forma tan íntima y entonces ella empieza a cabalgarme con rudeza como sé que le gusta, palmeo sus nalgas para luego apretarlas con mis manos, Cazzo, que se siente jodidamente bien tenerla así. Me levanto aun con ella encima y la siento en mi escritorio y empieza a embestirla hasta el fondo y su gemidos solo me hace acelerar el ritmo.
-Oh sí, no pares, más duro abogado, hágame pagar.
Y cómo si fuera magia siento como su cuerpo va llegando al clímax junto con el mío y ambos gritamos nuestros nombre hasta llegar al orgasmo. Nos quedamos un momento así hasta que nuestras respiraciones se normalizan.
-¿Ya he pagado abogado?.
-Oh no señorita, esto apenas comienza.
Entonces salgo de ella, tomo un pañuelo de mi bolsillo y limpio los restos de semen, le abro más las piernas y voy besando la parte interna de su muslo derecho hasta llegar a su v****a rosada y mojada ya lista para mí, paso mi lengua de abajo a arriba y me detengo en su hinchado clítoris y comienzo mi deliciosa tortura, ella va moviendo sus caderas para encontrar más fricción en sus movimientos pero yo tomo su trasero con mis manos para evitar que se mueva, siento como pone sus manos en mi cabeza clavándome más a su humedad hendidura.
-Dios eres deliciosa.
-Sigue, no pares.
-Como guste señorita.
Chupo lamo y succiono su pequeño punto hinchado mientras que la voy penetrando con dos de mi dedos intensificando las sensaciones.
-Dios Pepe, voy a…. l-l-egar, no pares, más d…u, ¡Aaaaah!
No termina de decir la frase cuando la hago llegar a su segundo orgasmo. Cuando se recupera, la veo como se incorpora y me ve con una cara de lujuria.
-Ahora me toca a mí.
Dice relamiéndose sus labios, termina de bajar mis pantalones y me gira para que ahora sea yo quien se sostenga del escritorio.
-Ahora señor abogado le voy a dar el mejor sexo oral de su vida que incluso me va a quedar debiendo.
Y toma mi pene entre sus pequeñas manos para posicionarlo cerca de su boca, empieza a lamer mi glande como si de una paleta se tratara y luego pasa su lengua de abajo hacia arriba para luego metérselo casi todo en la boca, digo casi porque valga la presunción es bastante grande mi amigo pero ella lo recibe gustosa, y empieza meterlo y sacarlo de su boca haciendo no sé qué mierda con su lengua que me deja sin palabras mientras que con una mano va haciendo presión en la base y con la otra va masajeando mis bolas, ¡Dios! En verdad es el mejor sexo oral de la vida. Miro hacia abajo y me regala la mejor vista del mundo cuando su mirada se encuentra con la mía y tiene esa cara de placer por permitir que me folle su boca. Entonces siento que voy llegando al clímax.
-Amber, estoy… a.. punto de…
No llego a terminar de decir cuando entierra mi pene en lo más profundo de su garganta tragándose todo mi semen sin chistar y sin hacer arcada, más bien tiene una cara como si se hubiese comido el mejor de los manjares, carajo, que es un puta diosa, es mí diosa. Se levanta mientras se relame los labios limpiándose el semen que cayo fuera cuando se sacó mi pene de su boca. Me besa retomando nuestras respiraciones.
-Entonces abogado ¿Quedó saldada mi deuda?.
-Desde el primer orgasmo hermosa.
Ambos reímos y entonces la veo a los ojos.
-Te amo Amber, eres el amor de mi vida.
-Yo también te amo Giuseppe Santoro, también eres el amor de la mía.
La vuelvo a besar y entonces recuerdo lo que tengo en mi gaveta, quería preparar algo especial, pero creo que cualquier momento es perfecto para pedirle que sea mi esposa. Me acomodo mi ropa y voy hasta mi escritorio. Veo como ella se vuelve a colocar la gabardina. Me acerco a ella y pongo una rodilla en el piso y le muestro la caja abierta con el anillo dentro.
-Amber, desde que me rescataste no he podido sacarte de mi cabeza, y aunque al principio pensaba que estaba confundido, en realidad reunía el valor para pedirte que te quedaras a mi lado, porque al final esta vida es una mierda, no es fácil vivir en la mafia, y aunque algunos no tuvimos alternativa tu tenías la libertad de mandarme a la mierda y no lo hiciste, te quedaste a mi lado, aceptaste a mis hijos como tuyos, le diste tu lealtad a la madre de mis hijos sin prejuicios y con total sinceridad y no podría ser más afortunado de tenerte. Por eso, y porque te amo con cada fibra de mi ser te pregunto, ¿Me harías el honor de convertirte en mi esposa?
Veo como se le cristalizan sus hermosos ojos y con la voz entrecortada me responde.
-Si Pepe, si quiero ser tu esposa. Te amo, te amo con cada átomo, con cada fibra de mi cuerpo y de mi alma.
Le pongo el anillo y la tomo de la cintura para besarla, ella se sube a mi regazo y entrelaza sus piernas en mi cintura y entonces no hay juegos, no hay personajes solo somos nosotros, haciendo el amor, entregándonos al sentimiento de ser felices por amarnos y haber decidido pasar el resto de nuestras vidas juntos.
Fin del Flash Back
Así que ahora estoy esperando por mi hermosa prometida para hablar acerca de los preparativos de nuestro matrimonio.